domingo, agosto 30, 2009

Guillermo C. Aquino/Dos poemas

La espera

Después de ti, la nada,

Desviviéndose Dionisio

En la plaza de las muertes,

Donde las bombas atómicas

Son besos amorfos en la oscuridad del día.

Del silencio que me persigue,

De la soledad en la que vive Venus,

De la nada, después de mí,

Inseguridades del cuerpo

Del alma en el infierno.

Difícil de distinguir, amor o poesía,

Laberintos mentales que devoran la calma

¡Que devoran! Este quebrado corazón,

Que asesinan mi paciencia, todo yo,

Y he de estar aquí, en el mismo lugar.

Para cuando Venus voltee la sal habrá cubierto sus ojos,

Y he de llorar por su repetida ceguera,

He de llorar porque no vuelve a mirarme,

A descubrir alambres de púa en mi corazón.

Y he de estar aquí junto a Dionisio,

Esperando un nuevo adiós.


Olvido I

Del serpentear de mi cuerpo en el tuyo,

Del llorar en tus mejillas,

De la poesía que no escapó de la habitación,

De nada me olvido.

Del olor a lujuria de tu piel,

De tus pies al viento,

De tus pinturas no descubiertas,

De nada me olvido.

Si he de olvidarme de algo, será

Del tiempo inundado de sangre,

Del olor a muerto en tu cama,

Del olvido que sufrí en tus labios.

De las invitaciones a la cueva encantada,

De tratar de ver hadas,

De inundarme los ojos con tus sonrisas,

De nada me olvido.

Si he de olvidarme de algo, será

De que algún día fuimos humanos.


Por Guillermo C. Aquino (Juchitán de Zaragoza, Oaxaca). Tiene 22 años.

sábado, agosto 15, 2009

PAvel Juárez Urbina/Tres poemas

A veces en las noches

A veces en las noches me dan ganas de estar solo
con mi cigarro prendido y mi comezón en los pies.
A veces ando busca que busca la soledad entre todas estas cosas:
en la luz triste de tus ojos, en estas rodillas frías.
Es curioso cómo se busca la soledad y se termina
hecho un tonto, con la cara larga, durmiendo despacio.
Me pregunto si se puede estar solo. Pero de veras solo.
......Sentir eso
que dicen que sienten los que buscan y las mujeres
......embarazadas,
las plumas de los pájaros, las señoras quedadas.
Al final, puede ser que la soledad no exista, o que existo
demasiado.
Puede ser que esté en algún cuarto, sola, pobrecita,
esperando.


Por las tardes vienes

Por las tardes vienes,
me envuelves en el manto largo de tu aliento
y comienzo amar tus anchos ojos,
esos tus pies claros que siempre me cuentan algo,
ah, el mundo blanco de tus sueños,
ah, la flor del pubis descubierto.

Luego te vas como la hora del espanto,
como si no te importara, no demasiado,
trato de sobrevivirte como a un árbol quemado,
pero cae el mismo viento helado
que me arrebata de tus labios
y mis dedos náufragos en vano
te buscan en el aire solitario.

Ya se, no sirve mi reclamo, nunca harías caso,
soy tu martirio, un bulto pesado.
Te busco como un niño perdido,
en un rincón encuentro tu recuerdo marchito
y me quedo solo, solo en el olvido.


Carta a dios I

Sucede que no te das cuenta,
no pones mucha atención, no te fijas bien.

No soy yo, eres tú quien dejo de creer,
eres tú, que no contestas,
que se ahorra todo el tiempo,
que no habla, que perdona a diestra y siniestra,
improvisando noches para confundir tu impunidad,
frágil, temperamental.

En qué mentira dormirás.
En qué cuento te escondes ahora.
Nadie esta aquí, no hay nadie, nada hay aquí.

Qué se supone que haga yo,
ir a buscarte al lugar de siempre,
sentarme en tu mesa, embriagarme,
apostar a la casa y reír de mi pobre suerte.



Pavel Juarez Urbina (Ciudad Juarez, 1981) estudió Ciencias Políticas en la UACH. Es periodista de radio y escribe desde hace poco. Ha publicado en las revistas Casa del Tiempo, Versoados, Solar (editada por el gobierno de chihuahua). Pronto será integrado al catalogo de artistas y creadores de Chihuahua. Obtuvo la mención honorifica en el I Premio de poesia breve Harawiku, Barcelona.

jueves, agosto 06, 2009

Agustín Fernández Mallo/Un poema sin título

Hay una aparente paradoja en todo esto:
el agua es transparente pero oscurece la ropa,
hacemos cola en el fast food
(graffiti-comida), nos gusta la Nocilla,
el café aguado, el aire
que revuelven tus dedos y no vuelve, la vista
de la calle a través del cristal manufacturado.
Nos gusta lo que, existiendo,
no existe,
comprar camisetas blancas y zapatos caros,
silbar aquella canción de Roxy
fue la señal, nos gusta, sobre todo,
pensar el cielo en la tierra,
saber que tenemos razón para que
nos traiga sin cuidado tenerla.
Nos gusta comprar discos repetidos
de Esplendor Geométrico, vivir
una manzana más abajo de la cabeza de Newton,
(llovió y no quiero secarte el pelo, árbol de navidad de agua)
nos inquieta la pregunta: por qué los aviones
toman tierra y no derrapan, por qué los libros
son más altos que anchos, por qué el amor
(solución de una ecuación irresoluble) finge
su existencia.
Sabemos que el firmamento es cavidad resonante
de mensajes que se perdieron, y de aquellos que nos llegan
el emisor ha muerto. Sabemos la contradicción
de guerra humanitaria, que gana
quien derrama más sangre y después escucha
(graffiti-concierto) a Bach en los escombros del patio,
yo mismo a veces creo haber defraudado tanto
que me entregaría al cuerpo de cualquiera,
a lo que es pura ruina y carencia
y como el agua oscurece.
Me muero por piratear esta noche
los 50 gigabytes de tus pezones,
y qué más da Punk No Dead que Opus Dei Forever
si te imaginas que al final el cielo fuera sólo un anuncio
de papel Albal nos tararea Sr. Chinarro
en la ranura de tu sexo. Hay una aparente paradoja
en todo esto: envasado al vacío nos vendemos tiempo.


Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967) ha publicado los libros de poemas Carne de pixel y Joan Fontaine Odisea -al que pertenece este poema- (La Poesía, señor hidalgo.2005) y los libros yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tractatus (2001), Creta Lateral Travelling, Nocilla Dream (Candaya, 2006 ) que ha sido considerada en algunos medios la mejor novela de 2006 y Nocilla Experience (Alfaguara, 2008). Es muy probablemente el mejor escritor joven español, de menos el mejor poeta.

martes, julio 14, 2009

Cuatro poetas oaxaqueños

Aprovechando la garve ausencia en el blog de estos días dejamos para ustedes un muy agradecida y buena colaboración de los compañeros de la Revista Salamandra de Oaxaca. Leí estos textos con mucho gusto. Espero sea igual para ustedes.


Amor es cosa de penas



…jazmines en los labios, madrigales;
cual naciente poema llegas, Niño,
haciendo al alma y corazón un guiño;
te postras en rincones entrañables.

Cambïas las costumbres matinales,
el pensamiento se le debe al niño,
quien no sabe ni de sayón ni armiño,
por dedicarse a cantar dulces males.

Difícil de volar no es el vuelo,
tampoco desplegar las alas nuevas;
sino aterrizar en firme süelo:

es el amor precoz profundo duelo;
que en hermoso nacer da aliento y levas,
y en su müerte da pena y desvelo.

Indira Villanueva (1982)



Porque nació la muerte?

De arena nos formamos
y nos formamos de Amor
en los dedos del dios que no nació,
del dios que existe
y apareció en lo alto
donde los torbellinos de cenizas
no existen
en lo alto donde el universo
no es cielo
la noche canta;
y nos formamos de amor

La noche y las plegarias
despegan segmentos del alma
alma disuelta en ecos de llanto,
la muerte nace en el pico del aire
cuando las palabras agonizan
y los pétalos de la luna caen

Nace la muerte en el sonido, en los labios
Y su pretexto es querer vivir.

Sonia Prudente López (1988)



***


Se desprende el pasado
como una huella temblorosa,
una presencia que es
apenas percibida
por las épocas.
_Rastros de la luz
que ondean en la niebla_.
El tiempo que se agita
se contempla,
Se desplaza:
Lo que hoy es,
observando su entropía.




Guillermo García (1984)



El puente

Me detengo a mitad del puente frágil y colgante.
Unas personas van, otras vienen acompañadas de su sombra
Cansada, inmortal, estresada como una locomotora de carne
Navegando hacia los confines de la tierra.

El sonido monótono de los autos hace retumbar mis oídos.
Solo quiero un respiro limpio, una gota de lluvia fina y fresca
Solo quiero no ver al niño indigente, al anciano dilapidado,
A la juventud envilecida, a las almas desgastadas, al hombre necesitado.

Me detengo a la mitad del puente cuando es primavera
Y la lluvia viene, y las flores nacen, pero todo es de plástico
Me detengo a la mitad del puente artificial y elástico.

Sería sano cuestionarse antes de lanzarse al vacío de los sueños,
¿Seguir el camino de promesas y de espinas?
O ¿brincar el charco de agua salada y sucia?
Sería bueno preguntarse
Cada que oscurece, de mis pasos perdidos, de mis manos
Deteniendo un puñal, de mis ojos gritando de frío.

No quiero ser autómata enajenado en el paraíso,
Traspasado, vendido, humillado sin reparar,
Explotado y mutilado sin cesar;
Donde se habite un desierto multiplicado de desigualdad

No quiero que sigan estos infortunios.
No quiero que el humano perezca en el intento,
Más que siga su natural crecimiento
Sin exclusión, sin crueldad del prójimo perverso.

Por eso cada mañana levanto mi mano
Continúo la lucha de la tierra prometida,
De la fraternidad que nos han robado, que está perdida
Y que se esconde en la esperanza del humano.

Y mis pasos se aceleran, mi corazón grita de hambre
De sed, de soledad, de frío
En las tinieblas del pasado, en las penumbras del abismo
Que derrama agua y aceite con olor de podrido

Están en las ventanas miles de caras de niños
Con banderas verdes y con perfume de rocío
Están en las calles los hombres que construyen veredas,
Están las mujeres
Que forjan senderos, que viven, sienten, se enamoran
Lloran, se arrepienten.
Está la madre, está el padre; está la luna, está el sol.

Yo sigo en el puente incierto.
A lo lejos entonan al unísono una canción humana
Que asoma lentamente su cara fragmentada
Con notas fuertes de dolor y angustia
Con partituras de esperanza y candescencia
Brindando infinitos espectáculos de pasión desgarrada

Por un segundo más, me detengo a la mitad del puente frágil y colgante.
Debajo de mí empieza a correr un río que se lleva las cenizas,
Las mentiras, la traición, el egoísmo.
Y empieza la marea, el terremoto, las tormentas
Todos corren en todos sentidos, brincan en el nuevo mundo.

Después de un milenio que estuve dormida,
En esta tarde me voy y vengo.
Con una sonrisa de uva avanzo hacia la casa que no es mía,
Dejando huellas en el tiempo, en el infierno,
En el presente, en el silencio fugaz y,
En el siempre acre del puente colgante y eterno.


Alicia Alcayaga B.(1985)

viernes, julio 03, 2009

Guillermo C. Aquino/Poemas

IV

Prefiero morir arrollado
A nunca volver a escuchar tu voz,
Desintegrarme por completo
Antes que me digas adiós.

Todo es pronto,
Nada se acerca,
Los cantos de las aves sin ojos
Ya no se escuchan por este callejón.

Los perros se han quedado mudos,
Los gatos ya no vagan,
Los gallos han afinado su voz,
Todos ahora somos extraños.
Todos extrañamos tu amor.

Porqué no te miro
Cuando estas conmigo,
¿acaso ahora yo mismo
Soy el olvido?

Puedo hablar el idioma
De los animales,
Y decirte de cualquier forma:
.....Te amo
.....Te imploro
.....Te adoro

Esperemos otro octubre
Otro noviembre
Amarnos siempre
En la vida-muerte.



Deseo.

Diosa del deseo-deseada,
Ocúltame entre tus pechos y cúbreme con tus manos.
No me dejes ir,
Aquí en tu mundo de amor todo es seguro,
Juguemos, sin distorsión de nuestros sexos.
Imploro, tu cuerpo, alma, mente
Toda tú.




XIII

Me consumo como un tabaco,
Arde mi alma,
Mi vida se esfuma serpenteando
Por toda la cocina.

Me encendiste el corazón,
Me probaste los huesos,
Te acabaste segundo a segundo
El amor que yo tenía.

Ahora que me has acabado
Me tiras y me pisas,
Dejándome olvidado
En la calle donde nos enamoramos.

¿Por qué nunca me volví tu vicio?





Poesía para…

Poesía para enamorarte,
Para entrar a ti como
un rayo de luz,
Iluminando tus senos.

Poesía para devorarte,
Para resbalar por tu espalda
Buscando un camino,
Buscando tus pies.

Poesía para serte sincero,
Para jugar con tus piernas
Y sentir el calor de tu vientre
En mis labios tristes.

Poesía para olvidarte,
Para mecerme en tu sexo
Y renacer siendo olvidado
Por tu cuerpo.

Poesía para reír
Para llorar
Amar........Matar

........Luchar

Para
...(no)
Olvidarte.



Por
Guillermo C. Aquino (Juchitán de Zaragoza, Oaxaca). Tiene 22 años.

sábado, junio 27, 2009

Geovani Padilla Hernández/Tres poemas

Todos, menos uno

Al que no recibe ni

un poco de amor

Todos reciben;
El buen amante recibe
la mentira de su otra mitad
y se convierte en el más feliz,
El niño malo recibe
un obsequio de navidad
y se convierte en el más feliz;
El inocente recibe
el perdón de la autoridad
y se convierte en el más feliz,
El pobre recibe
la mediocridad en la caridad
y se convierte en el más feliz;
El bailarín recibe
el aplauso de la vanidad
y se convierte en el más feliz,
El escritor recibe
un laurel por su corta calidad y larga amistad
y se convierte en el más feliz;
El que no recibe es sin duda el más feliz
porque su condición está en dar, no en recibir...

                                                                    



Locura
A Layo Oviedo

Varios cuerdos
quieren abrirle
sin analgesia
la sesera cuando
en su interior detectan
un trastorno
que cada que lo alimenta
también lo infecta
su imaginación
lo miran con resignación
extraño es encontrar
en el mundo
otro caso similar
entonces ignorantes
se apartan
con miedo al contagio
menos el ausente
quien
toma un cigarrillo
lo enciende
se lo fuma todo
pero
no sabe fumar
aprende
inmediatamente
porque
nada le impide
hacerlo
entiende la conciencia
en una reminiscencia
vuela al caminar
entre vidas cotidianas
muerde a la ternura
para no olvidarla
manosea al viento
con más cuidado
para no volver
a quebrarlo
contiene el aliento
en un frasco medio vacío
que abre cada que pierde
por distraído el camino
mira atrás
cuando quiere
mantenerse en forma
descansa un momento
para mirar al cielo
lugar donde pocos miran
pero muchos van
la ironía lo mata
con un estilete falso
como la verdad
que inunda los bolsillos
de casualidad
en estos días
la felicidad se encuentra
con centavos
de otro desgraciado
él no se preocupa
alcanza el cielo
al estirar sus dedos
es fácil cuando
la facilidad le enseña
el modo correcto
considera en desacato
a la suciedad
que lo condena
a morir solo
tanto al leproso
pero no le importa
porque sabe
que la locura
se descubre dentro
no se piensa afuera
porque es posible
que las bestias escapen
es preferible inventarse
en el espacio
para que floten
al igual que la razón
para terminar
con un final
poco sensacional
al pobre
los sesos le absorben
con un popote
por no querer estar
más en la realidad
que los condena a vivir
con el único propósito de morir



Cáncer
A nadie

Eres una personita desagradable
nadie te quiere
ni siquiera tu ángel guadián
quien la semana pasada
renunció para no cuidarte
prefieres revolcarte
a mediodía
con tu sobrina
por no perder la costumbre
quieres ser un lisiado
para pasar desapercibido
de las miradas lascerantes
cuentas con pocos amigos
sin contar con el que mantienes
prácticas homosexuales
los viernes antes de dormir
no te interesa lamer la ternura
por recibir poco más que nada
amas lo que no tienes
nunca recibes la sonrisa
cuando el amor se detiene frente a ti
cada vez que sales a la calle
tu corazón viste con lacras
pero tu suerte está por cambiar
mañana recibirás un balazo
morirás porque para ti
a los finales felices
les falta imaginación
pereceras en el estruendo
al tercer día resucitarás
siendo lo que eres
un tipo parcial
estarás sentado
a la izquierda de tu madre
porque no te viene en gana
sentarte cerca de tu padre
condenarás a la estupidez
provocarás la histeria
en un cerrar de párpados
escupirás al mediocre
lo harás por diversión
serás el dios de ti mismo
todo esto dice tu horóscopo
pero como no crees
en tonterías
sólo serás cáncer
en la sangre
que mata cuando muerde
serás la muerte de ti mismo


Resumiendo…

A la Soberbia

Geovani Padilla Hernández (Guerrero, México, 1989) Escritor ninguneado y actor frustrado. Nació antes de tiempo y eso (según los especialistas) pudo haber afectado sus facultades mentales. Dicho de otra manera (según el autor), al igual que sus amigos, él mira al mundo de una perspectiva diferente a los demás. Inició sus estudios en una institución especial, para niños lisiados, (1993-1995) donde fue premiado con doble estrella plateada en la frente por haber terminado un carrito de cartón en un tiempo récord. A su temprana edad, mostró una gran voracidad por el arte y una tremenda aberración por la estupidez. En la primaria (1995-2001) aprendió instintivamente a escribir jeroglíficos, pues sus instructores no podían descifrar lo que en ellos el autor intentaba decir. Ya en la secundaria (2001-2004) comprendió que nunca llegaría a ser popular por considerarse antisocial. Sostuvo y defendió herejías, lo que le impidió ser parte de algún grupo religioso. Aunque estuvo en dos retiros espirituales, Geovani, se retiró de éstos tras sufrir un sedentarismo abstracto. Ingresó al mundo de la informática con un curso de dos años (2001-2003). Finalmente, después de aprender lo básico y olvidar lo demás, se tituló como técnico programador analista de sistemas. Aunque haya olvidado la mitad de lo que aprendí, asegura, fue una gran aventura. Estudió durante dos años y cuatro meses (2005-2007) un curso completo de inglés en el CEPE (Centro de Enseñanza Para Extranjeros) siendo que él quería estudiar pintura, fotografía o escultura, más fue rechazado de éstas por no tener la edad suficiente. Es egresado del Colegio de Bachilleres (2004-2007) donde obtuvo un diploma por su excelente participación en el área cultural y social. Cabe destacar su intervención actoral en festivales de fama internacional como Las Jornadas Alarconianas; además de pisar importantes escenarios, entre ellos El Museo de Arte Virreinal (Taxco de Alarcón, Gro.), CADAC (Taxco de Alarcón, Gro.) y El Museo de la Bandera (Iguala, Gro.). Sus más recientes apariciones -y las únicas- : La Verdad Sospechosa (Juan Ruíz de Alarcón), Diálogos de la Clase Medium (Héctor Azar), Bodas de Sangre (Federico García Lorca) y algunas Pastorelas (¿?), han sido laureadas por decenas de espectadores. Sus estudios se vieron truncados durante dos años, consecutivamente (2007-2009), por su incapacidad social de relacionarse con personas de influencias oportunas. Hoy en día no ha publicado todavía algún libro, pues cree que "No es tiempo para hacerlo, porque me encuentro en plena acción de creación". Vive intensamente una relación estrecha al lado de amigos entrañables, libros enfermizos, letras rabiosas, música clásico y arte dañino; su vida misma. Actualmente estudia en una universidad de nombre desconocido y es corresponsal raro de la Revista Digital Blanco Pop y de El Sitio literario, Palabras Malditas; incursionándolo así a su idílica experiencia con el mundo exterior. Fuente de información: Uno mismo.

jueves, junio 11, 2009

Carlos Vicente Castro/Dos poemas

La oficina es un caballo blanco como el día

¿Estamos solos en medio del blanco desierto? Paredes, escritorios,
clips, camisas de fuerza, así
un vómito monotono.
La oficina
cabalga a trote como un teclado, un caballo blanco de redoblado paso
interminable. ¿Estamos
ensillados en el día que come piedras
y pienso?

Hasta el aire está acondicionado.




Un algo kitsch

No me contestes demasiado pronto, queridísima Frika: un diamante en bruto,
díganlo si no los africanos en las minas,
es lo mismo que un trozo de carbón (lo que cueste es asunto de Wall Street).
Los siglos y siglos en el congelador de la tierra nos los entregan relucientes,
brillantes como los cerebros de algunos genios de la
zoología, como algunos sabelotodo con quienes nos encontramos a un paso
de hormiga,
en la fila de la caja rápida.
He ahí la brillantez con que los diamantes en bruto se nos presentan, como
un botones mal vestido detrás de nuestra propina.
Yo prefiero guardar distancia, agrandar mi campo de energía oscura, densa como
el vacío.
A mí me gustaría que los diamantes pudieran derretirse, y por qué no, beberse.
Sería un gran negocio.
Algunos no hemos pulido el estilo, andamos brutalmente desgarbados,
las palabras se nos embotan de la boca, y si los diamantes bebidos
nos aportan un algo kitsch, pues quién se negaría.
Claro que tendrían que ser digestivos, en eso la brillantez de nuestros
científicos hace milagros —aunque no precisamente cuando nos referimos al
estilo.
Ya ves, se me va el tiempo en explicarte que soy un bruto para entender
cuando me hablas de diamantes.

Carlos Vicente Castro (Guadalajara, 1975) es autor de los libros de poemas Raíces temporales (Paraíso Perdido, 2000) y Carcoma (Paraíso Perdido-Écrit des Forges, 2006). Poemas suyos están incluidos en las antologías Anuario de poesía mexicana 2004 (FCE, 2005) y Un orbe más ancho. 40 poetas jóvenes (1971-1983) (UNAM, 2005). Fue becario del Fonca en la categoría Jóvenes Creadores, en el área de poesía, en el periodo 2006-2007.

Estos poemas aparecieron en el número 18 de Punto en Línea.

miércoles, junio 03, 2009

Héctor Herrera/Tres poemas

El único lugar abierto

Vagaba en madrugadas,
todas ellas desveladas
sin encontrar lo que busco...
un amor entre dos piedras
y un barranco embravecido.

Y bajo el viento congelante de diciembre,
bajo el sol abrasador de primavera
vine a encontrarte...
eras el único lugar abierto
donde guarecer mis ansias,
donde descargar mis besos,
donde sujetar el alma.

El templo eres, la guarida de mi amor templado
que con sus brazos abiertos
una tarde en mi deseo
me dijo: "-Ven, cíñete a mí..."

El único lugar abierto,
el único campo fértil
que tu grandiosa humanidad
deshierba en sopor e hipoalergenia.
Donde la soledad descansa
de la tanta compañía que me hizo
y las palabras, que huecas,
se rompen en piedras de verdad y valentía.

De tantos lugares, de tantas puertas que golpeé,
en días hábiles o inhábiles
tú siempre eres el único lugar abierto.



La vuelta al mundo

---
"... ¿Qué había traído de su viaje?. Nada, se dirá. Nada, enhorabuena,
A no ser una linda mujer, que, por inverosímil que parezca le hizo
el más feliz de todos los hombres.
Y en verdad, ¿No se daría por menos que eso la vuelta al mundo?."
JULIO VERNE / LA VUELTA AL MUNDO EN 80 DÍAS.

---
Ni por el mundo andaría
solo sin tu amor, mujer de liviandad lozana.
Ni por el mundo andaría
Rondando paisajes estrafalarios,
Sollozando en la atmósfera como quimera sideral.

Sólo pensé que, simplemente,
La vuelta al mundo pudiera equivaler a un ramo de rosas
O un puñado de letras y palabras que en tu honor
He esparcido por el orbe como las cenizas de mi alma ida.
Ahora veo que solo te ha dado preocupación mi huída,
Pero, de cierto te digo, que ni por el mundo andaría
Si no fuera porque el tesoro en mi viaje eres tú.

Imaginé solamente que
La vuelta al mundo pudiera darnos una idea
De cuán distantes estemos, siempre, siempre dama mía,
Tendremos una ruta de regreso hacia el otro,
Como cuando te traje a mi tierra y echaste raíces
Y esperaste y volví, como cuando no me esperabas y llegué.

¡Oh, cuánto te amaba antes de conocerte!
¡Oh, cuánto te amo y no quiero perderte!

Ni la vuelta al mundo sería remanso
Si no fuera por tu amor, latente sin descanso.



Jardín prohibido

En tu jardín prohibido miré las rosas
E imaginé tu corazón latiendo a mil por hora...
Qué sería de mi encierro autócrata e insensible
Sin alguna cosa simple para admirar
Mientras la vida pasa y me siento solo
Podando corpúsculos de tu piel que cae muerta
Avergonzada de pertenecerte todavía;
Desbocado en el afán me di a tu fuerte
Intención de germinarme de flores y volverme
El árbol de tus buenas intenciones.

"-No, yo no pienso hacerlo..." pero caí a tu vera
Y en tu jardín prohibido me quedé absorto...
No pasa un día en que piense que ha sido un paso
Perdido en mi noción del error o el acierto,
Solo eché raíces que no se arrancarán jamás
Por más que crea que soy cedro de 400 años
Por más que creas que igual puedes arrancarme como cieno.
De todos modos, gracias a mí habrá más flora en tu vida,
Más fauna enferma de amor parásito que corroerá
A cada instante tu alma insegura y, por siempre, solitaria.


Héctor Herrera (Torreón, Coahuila; 1981). Poeta. Ha realizado lecturas públicas y privadas de poesía propia como de diversos autores en cafés y eventos. Ha hecho aparecer su poesía en exposiciones conjuntas con reconocidos fotógrafos y pintores emergentes de su ciudad en eventos culturales y universitarios, además de que ha sido publicada una poesía suya en el libro "Antología de un Encuentro" (Martha Elizabeth Tovar; Editorial Lulu), y el fragmento de otra en el periódico EXCELSIOR. Actualmente escribe obra nueva en su temporada de poesía 2009 y realiza preparativos para celebrar 15 años como escritor, además de reescribir obra anterior y compilar sus escritos para alguna probable publicación posterior.

domingo, mayo 31, 2009

¡Felicidades!

Este blog le manda un enorme abrazo a Yaxkin Melchy por haber ganado
el Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 2009.

¡Mil felicidades, Yaxkin!

sábado, mayo 30, 2009

Aurelio Meza/Dos poemas

19:35 Metro Taxqueña

“…descubrí que nunca viajo solo: fechas, mascotas, personas, incluso aunque no quiera va todo conmigo, incluso cuando pienso lo contrario, discúlpenme por favor, todo este tiempo creí que se trataba sólo de mí pero no es cierto, ustedes saben que no es cierto, desde ahora todo cambiará, por favor no se vayan sin mí, ya casi llego a la esquina, pobre esquina cualquiera que sólo yo creo importante, significa tanto aunque en verdad no significa nada, nunca sabrá el daño que me ha hecho, discúlpenme, en cualquier momento estaré ahí, no se vayan…”

19:35 Colonia Agrícola Oriental

Para Alvin Valdés

“…por fin me podrás demostrar si, como dices, otro sol se oculta desde la ventana en tu cuarto pero no, me da la impresión de haber estado aquí antes, en un sueño quizá, el póster en la pared, el colchón en el piso, los pliegues de la sábanas, hasta la inclinación de la luz son el póster y el colchón y los pliegues y la luz de mi sueño —alguien que ve la fotografía de un extraño a quien luego encuentra en la calle sabrá tal vez lo que siento— tú finges estar distraída y me dices que cualquier cosa que en este momento esté pensando, ya fue concebida por el primer hombre sobre la tierra, que la última persona poseerá los todas secretos de las civilizaciones del mundo, de una forma u otra
¿hasta qué lugar o época podríamos llegar si observáramos el sol desde tu ventana? pero ahora que estoy aquí no me interesa resolver ese misterio: al fin estoy en la intimidad de tu cuarto de soles moribundos, y no dejaré ir mi oportunidad sólo por un sueño que tuve en el delirio de tu ausencia…”


Aurelio Meza (Ciudad de México, 1985). Licenciado en Letras Inglesas por la UNAM. Ha participado en los congresos de estudiantes de literatura (CONELL, ENELL) desde 2005 a la fecha. Ha publicado en las revistas La cabeza del moro, Trivium, Literal, Punto en Línea y en la antología Divino Tesoro (libros de la Meseta, 2008). Es autor del libro Sakura (Red de los Poetas Salvajes, 2008), qu se puede descargar aquí a ladito. Actualmente trabaja en la traducción del poema "Sir gawain y el villano de Carlisle". Estos fueron tomados del Sitio la Casa de Yaxkin.

martes, mayo 26, 2009

Nicole Delgado/Un poema

destinatarios múltiples o poema para luis

eva, quisiera poder regalarte todos los pájaros míticos de la alegría todos los colores
últimamente el mundo es un asunto triste de puertas que se cierran
no sé si salir al parque o cambiarme de ciudad
pero la última vez que llegué al mar ni siquiera el agua pudo conmigo
ahora, que esta primavera marchita termina por descomponerse
necesito caminar despacio y tendido
como si el hecho solamente de moverse fuera a cambiar de dirección los vientos
porque la muerte acecha por todas las ventanas estos días
su presencia llega demasiado cerca, como una ola que nos moja los pies

en la radio invitan a desconfiar de la gente
todo contacto tiene matiz de contagio pero la muerte está en otra partes
sospecho que es mentira que uno va haciéndose fuerte con el tiempo
xavi, los viajes tampoco hacen partir la soledad
yo me siento cada vez más vulnerable y menos preparada
luis, esta es la entrada a la que tuviste tanto miedo

hoy voy a salir desacompañada al parque
a ver si alguien dejó caer de su bolsillo un poco de optimismo
y yo me lo encuentro tirado en la grama
ya no tengo ganas de ir en verano a nueva york
ni siquiera le tengo ahora tanto deseo a los conciertos
aquí, en el DF, pasó algo
aún no podemos precisar qué quién cuándo dónde cómo por qué
estoy perdiendo la fe, andrés, yo sé que esa palabra está rota
pero tú sin embargo haces mandalas y laberintos en la pared de una casa
qué malo pensar que esto podría ser sólo el principio de la guerra
y que nos toca estar en este mundo para oler juntos y azorados
el horror de las hormigas

esta década ha sido una hecatombe
estamos destruidos
yo he querido creer en el amor, en la armonía
sé que es posible otro mundo cuando menos adentro de mi cama
marie, no podemos darnos por vencidas
tienen que haber más estrellas debajo de las piedras de los ríos
adentro de los caracoles
mac, ayúdame saltimbanqui por favor a cambiarlo todo que sola no sé
luis, invítame a dormir contigo en un país con maquinillas y moviolas
qué vamos a hacer de tanto periódico embustero
cuántos rincones de la ciudad puedo mostrarte todavía

karina, enseñáme a sonreír tanto como tú
que a mí a veces la vida me parece demasiado amarga
no tiene que ver con que hoy sea domingo
y se superpongan las músicas de todos los vecinos incluyendo la mía
de qué vale sintonizarse, chechen, con los oráculos
de qué vale, lalas, este hondo dolor que da politizarse
miriam, los círculos están descoloridos y apagados los hornos
marina, qué vamos a hacer con nuestros pies adoloridos
ximena, voy a esperarte para ir al centro a bolearnos los zapatos
en dónde quedó nuestro humor negro, yamilé
qué haremos con tanto libro seco en los armarios

fede, yo sí creo en el fuego que echan por la boca los dragones
sueño con cenotes sagrados porque nunca he visto uno
tengo una larga lista de pirámides por conocer en el desierto y en la selva
me gusta dar besos bajo la luz direccional de los museos
luis, vivamos juntos en un país sin nieve en una ciudad con menos escaleras
volvería a caminar de noche contigo otra vez

tengo la memoria llena de momentos explosivos y de calles vacías
este poema es para ti

hoy voy a ir a pasear a chapultepec como ese día
no puede ser que los pájaros míticos de la felicidad no existan

quiero sentarme sola a escribir poemas antibalas
voy a comprar helado de limón este domingo húmedo

ojalá no llueva

Por Nicole Delgado. Su libro más reciente es Violencias cotidianas (Literal, 2009).

jueves, mayo 21, 2009

Daniel Malpica/Un poema

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Una esfera se levanta

entre la mirada y el horizonte

Esta esfera

como prisma que proyecta

......desde los ángulos opacos

una tríada de planetas

se resuelve en un ciclo

......de contactos y silencios

He visto tus palabras en el abismo

tenues

como el pulso más discreto de un planeta

o la pestaña

balancín imperceptible

que cayó en borrasca la tarde

......en que dejamos de vernos

La humanidad nos fluye

......por el borde oculto de la mirada

donde los astros

......son distancia entre nosotros

De tu oído hasta mi boca

......hay millones de partículas

y mi voz

frenesí de galaxias

.......en esta frase:

-Te amo-

aunque las palabras

no muevan en el cosmos

Por Daniel Malpica (CIudad de México,1988). Poeta y narrador. Estudia Historia en la UNAM. Ha publicado en las revistas Literal y Punto en Línea, además del periódico El Fnanciero. Participo en la versiones 2006 y 2008 del Festival Poesía en Voz Alta en la Casa del Lago. Es autor de la plaqueta Paréntesis (RDLPS, 2008), que pueden descargar aquí a lado.


domingo, mayo 17, 2009

F. J. Ingelberts/Dos poemas

Sin título

Te he dicho un millón de veces que mientras tengamos pantalones cualquier servilleta sale sobrando

Garabateamos nombres, situaciones, ciudades

Desprotegidos vamos, metiendo las manos en los bolsillos, buscando recuerdos en la maraña de olvidos

Escupimos en la tierra, en el mar, en la arena, lo que tocamos se torna barro

Y moldeamos figuras grotescas, como tú, como yo

Todas mis palabras no son más que salitre marcando la aurora y el crepúsculo de mis discursos

Que no dicen nada, que no dicen

Nada es lo que te quedará de mí, cuando llegue a la ciudad el circo de mi vida

Acompañado del carnaval de mi muerte

Si recuperaras cada abrazo, cada cielo, cada vestigio de sed de ti

Si te rascaras la cabeza, porque las uñas son tus musas

Hemos despotricado contra todo y todo nos ha maldecido

Estamos a mano

Andamos a pie

Las huellas que dejamos no representan nada

Los caminos que tomamos ya fueron tragados por otros pasos

Otros ecos, otros ecos

Hicimos un pacto de sangre y saliva en una tarde de abril

En la plaza de armas o frente a la iglesia barroca o en mi cama

La distancia es el borrador de las promesas hechas a lápiz

Firmadas sin testigos

Si me costara perdonar sería pobre

Uno busca la felicidad en la sección amarilla

Vivimos al filo de la risa y el llanto

Hemos agonizado en bares, en ríos, en puentes desérticos

Hemos visto caer el telón de la noche eléctrica

Inundando tus pupilas de estrellas

Nos hemos ahorcado con el cordón umbilical del teléfono o la computadora

Nos hemos desnudado con rayos x

Pataleamos como caballos broncos golpeando a quien quiera darnos un abrazo por la espalda

Tengo más arrugada la frente que mis camisas sin planchar

He perdido el olfato de tanto buscarte

Y no es que no te haya encontrado sino que te saco la vuelta

Los caminos están hastiados de nosotros y se han tomado el día libre

Haremos un picnic de besos

Con caricias te daré una paliza

Nos reiremos en clave Morse

Firmaremos nuestra sentencia de vida

Alguna vez pensamos que no volveríamos a beber de la misma fuente

Y que los tractores se apoderarían de las autopistas

Estábamos equivocados

El amor anda en la cuerda floja, el sexo o la retirada penden del hilo que se ha tragado el Minotauro

Alguna vez dijiste que el Sol perseguía a la Luna para hacerle el amor, como Zeus a Europa pensé yo, como yo a ti

Te he dicho un montón de veces que para qué quieres una sombrilla si tienes paraguas

Pero no escuchas porque siempre tienes los oídos husmeando en cualquier otra voz.

(Bruselas, 2008)



Cuántas cuentas


¿Cuántos cuentos has contado?

Ya no cuentes cuentos, cuentacuentos,

tómame en cuenta,

no hagas de cuenta que no cuento.

Cuenta conmigo,

has cuentas,

cuenta las cuentas,

cuéntame con cuentagotas,

date cuenta que no soy puro cuento.

Leuven, 2009

F. J. Ingelberts (Piedras Negras, Coahuila, 1986), estudió la licenciatura en Letras Españolas de la UAC y ahora estudia el Máster en Estudios Ibéricos e Iberoamericanos en la Universidad Católica de Lovaina (KUL).

martes, mayo 12, 2009

Felipe Lanz/Dos poemas

Rafón abogado

...en realidad no,
pero el árbol
que chilla en mi ventana
es indigestión de mi panza;
en realidad no,
pero el árbol
que chilla en mi panza
es indigestión de mi ventana;
en realidad no,
pero el árbol
que chilla en mi panza
es en realidad mi panza;
y todos los armadillos que bailan tap son homosexuales.
Si baila y no es gay,
entonces no es armadillo;
en realidad no, pero.


Ballena de madera

Va llena de madera
vacía de poesía
varía en agua fría
va rón borracho
va cuna en juventud
va por la senectud
vanidosa artificial
va nidosa natural
vate herido
va te he herido
va lija puliendo
valija pesada
va y vén en melodía
bazofia cultísima
va Sofía bruta
va allada secreta
pues no me sale, pero ahí sigue, ahí la lleva, ahí va.
Vano ha sido
va no ha sido.

Por
Felipe Lanz (San Diego, 1987). Estudia Letras Hispánicas en la UNAM.

martes, mayo 05, 2009

Iván Ortega López/Cuatro poemas

Naïve

dibujo con crayolas:
ella come polvorones
y me pone un post it
entre las cejas
que dice
las flores son
regalos que se
abren solitos
como las grietas
de los polvorones


dibujo con crayolas:
yo quería ser
un papalote
atado a los
hilitos sueltos
de tu suéter

dibujo con crayolas:
las arañas patonas son cometas
las arañas patonas son
pelusas que se mueven
sin el viento

sutra:
mi cabeza es un circulo
trazado en la arena de la playa


Iván Ortega-López (CIudad de México, 1990). Poemas suyos aparecen Divino Tesoro y e en Paraiso en Llamas.

jueves, abril 30, 2009

Roberto Cruz Arzábal/Tres poemas

Contraterapia

no depender del sol para atraer la brisa
no ceder al carcinoma amado, llamarlo a voces/ nombrar los bordes del dolor como se llama a la mesa al huésped distinguido/
al compañero de las noches frente al televisor con aburridos programas de revista
como esperando los felices minutos de la erección espontánea
asirse al clavo ardiendo
.......................................sentir su piel tersa
.......................................tensarse hasta la luz
hasta la incandescencia silenciosa



El luchador

En tu rostro la masa busca su identidad herrumbrosa
el rostro que dé forma a lo visible
el aullido calcinado que acompañe
la suma de los riffs que hieren la bocina
..................... /una bocina/ (-.-)
cualquiera
la que sea que se encuentre en las orillas
de los bares
las que anuncian y cantan y ensalivan
el ardor de los cuerpos en el baile
los beats repetitivos, las falsas baterías, los acordes programados

que congregue la soledad
de los baños
el húmedo calor del mingitorio
el sonido dulce de la micción que cadenciosa moja
los zapatos/ la animosa grieta que
profunda se ofrece al fondo de las olas
...............» el mar es un sol enrarecido
...............una costumbre escandalosa
...............un aliento de peces
...............una caligrafía ensayada en el subsuelo «



Luz II


El cuarto iluminado,
desde su ventanal oblicuo
donde la luz que brilla
rompe la transparencia raptada por el vidrio
y la marcha grasienta de las huellas digitales,
el cuarto blanco iluminado
—donde las sombras son ausencia de todos los espacios
recorrido por la vista de
izquierda al centro
hacia abajo
en la esquina donde los adornos permanecen olvidados
como si de retóricas vacías se tratara
a la derecha el vaho
el espacio en blanco sobre el lienzo blanco que no es más espacio puro sino materia dispuesta para los trazos de la invisible línea de Rothko
—el prestigioso blanco elaborado por la vista

Roberto Cruz Arzabal (México, 1982). Poeta y crítico literario. Licenciado en letras hispánicas por la UNAM, cursa la maestría en Letras en la misma universidad. Primer lugar del concurso de la Revista Punto de Partida, 2007. Ha publicado en revistas como Viento en Vela, Arca y Periódico de Poesía; ha sido incluido en diversas antologías. Habita, aunque no con frecuencia, "La casa del Cíclope" [www.alamoenllamas.blogspot.com]

martes, abril 28, 2009

Eliud Delgado/Dos poemas

Huracán

I think you’re crazy, may be
I think you’re crazy, may be…

Motion Picture Soundtrack-
Radiohead

Sólo su respiración y nada más:
no hay sonido más propio
mientras su mente se atormenta
con nubes de color casi ajeno:
inhala, exhala: el silbido del ojo
de un huracán categoría cinco:
falsa calma, pausa medular
en la furia húmeda entre párpados
precipitada: de maquillaje la marea
negra es en sus mejillas anegadora
cuando continúa la tempestad:
destructiva en su garganta vibra
la certeza del trueno, los dientes
aprieta para contenerla: en sus ojos
relampaguea una revancha
contra un sólo hombre:


él, que le ofreció perlas de lluvia
traídas de países desérticos:
en algunas escribió de canciones
insulsas la letra, en una más los alfabetos
amontonó cuantos hay para el Universo
en una canica colocar bajo su escalera,
en otras proyectó películas: una biográfica
donde su poeta favorita al final se suicida,
y una quimérica de la vida que compartirían:
él, que perla a perla fue a las sirenas
despertando sin saber que le cantaban
a ella la locura: él, jurando comprenderla
y poder a sus venenos dar cordura,
calentó las aguas, agitó los vientos:
en vez de soledad le dio más perlas:
más nubes, más lluvia, más viento,
que cuando en restaurantes polvorientos
sólo restan ostras vacías ya no es brisa
recíproca, sino vendaval que alimenta
la tormenta donde ella se ahoga.


Coffe & TV

Cf. Blur (Albarn, Coxon, et al), 13, 1999.


Dime que tú también has visto mucha tele,
que igual que yo sientes que te estas quedando ciega
y que tus neuronas están virtualmente muertas.


Dime que tú tampoco quieres enfrentar los abismos,
que prefieres pasar un domingo viendo tele
y llevarme mi taza de café a la cama


mientras abandonamos nuestras mentes
a la suerte de los rayos catódicos.

Eliud Delgado (Ciudad de México, 1984) es miembro del colectivo poético Devrayativa. Durante 2006 se desempeñó como traductor y periodista del periódico Excélsior. Actualmente cursa la Licenciatura en Letras Modernas Inglesas en la Facultad de Filosofía y Letras, donde ha sido publicado en Metate. Poemas suyos aparecen en Paraiso en llamas (Literal, 2008). Estos poemas aparecieron en Punto en Línea no. 6. Y disculpa, Eliud, que no respetara el formato de "Huracán"; era muy complicado.

viernes, abril 24, 2009

Juan Carlos Cabrera Pons/Dos poemas

La gaviota
(Rådhuspladsen)

Como una cabra alada la gaviota desentierra Copenhague
hunde el cuello entre sus brazos de ceniza
se relíe
y todo si no es blanco lo devora.
¿La has visto al amanecer?
¿mareada? ¿la gaviota?
¿mareada desde el alba
en su labor insólita de oleaje?
la corteza del pan no la perdona
y las manchas soñolientas de tu rostro
bajo sus viejas alas blancas las esconde.
Mareada dando vueltas como ciega
—más que ciega la gaviota
todo lo que no es blanco lo devora
y todo si no es blanco contradice.

Y Copenhague
la blanca
la blanca blanquísima Copenhague
el colmo de la nieve
desde una interior fuente se descubre
rompiendo los cimientos del planeta
elevándose en el aire
jalada en las alturas por gaviotas.
Desnuda se relíe
bosteza y se levanta.
El sol de molestarla se enrojece
y toda blanca de boda es Copenhague.

Entonces lo sabíamos
no se puede extrañar en Copenhague
no
ni morirse
que la ausencia que se cae como una roca
sobre sus viejas torres blancas se estremece
y el tiempo que se baila en tus arrugas lo devora
y todo si no es suyo contradice
y no
no se puede morir.
—¿La has visto? ¿la muerte?
¿desnuda como un muerto
en su labor insólita de río?
Es una encrucijada como ausente
y no
no se puede morir.

Toda blanca de boda es Copenhague
y todos expectantes blanquecinos
no despiertan al discurso pajaresco de la muerte
ni a las plumas de aquel pájaro inefable.


Johanna

Recordar cuando sólo me mirabas
antes
aún antes de tu ombligo.

Enramada entre tus dedos
con tus manos tan temblando de temblores
y tus ojos tan temiendo de temor
mucho antes del contacto con tu ombligo
cuando sólo me llamabas
con tu voz incomprensible acariciando
mi nombre impronunciable
aún antes del primer contacto
recordarlo todo
desde el instante de mis manos en tu ombligo
hasta volverte a preguntar si ya eras mía
hasta el último temblor de ti
es tan sólo un recuerdo
girasol.

Y recordar cuando sólo
me mirabas
es tan sólo un recuerdo.

Juan Carlos Cabrera Pons (Sán Cristobal de las Casas, 1986). Ha realizado estudios en San Cristóbal de las Casas, así como en Tuxtla Gutiérrez y en Fredericia, Dinamarca. Ha asistido a diversos talleres de creación literaria y realizado lecturas de su obra en Chiapas y la Ciudad de México, donde radica desde hace tres años. Obtuvo el Premio de Poesía Mérida 2008 por su poemario 4 piezas danesas. Actualmente cursa la licenciatura en Literatura y Ciencias del Lenguaje en la Universidad del Claustro de Sor Juana. Aquí su blog.

Estos poemas aparecieron en Punto de Partida, no. 149. Si pueden revisen el número completo; contiene un muy buen dossier de poesía joven chiapaneca hecho por el buen Balam Rodrigo. Y de paso busquen libros de Balam, es muy bueno.

sábado, abril 18, 2009

Santiago Márquez/La creación

La creación

*fragmento

Jehodeo ató a una lechuza con las patas en el pico de otra, las patas de esta segunda en el pico de la primera. La conmoción de los bichos, condenados a estar juntos, hermanos y enemigos, amigos y desconocidos, fue el único actor efectivo que dio lugar al primer existente. Contento con su hallazgo, siguió atando lechuzas pico con patas y patas con pico. Cada vez que nace algo en algún mundo, está Jehodeo, atrás de su espejo, la puerta de la existencia, atando lechuzas.

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A los veinte años Corvo se exilió en un cerro de unos cincuenta metros de altura. Estaba obligado por la historia a inventar una disciplina en base a la cópula entre la danza y la semiótica. Miró al sol al ojo, le explico, de él recibía sus propias y personalísimas opiniones. El sol habló con una voz musical, en once compases, aproximadamente.

-Quedate ahí hasta los treinta y tres, está buenísima la montaña.

Corvo sacudió su cabellera al sonido de unos acordes como tónica, novena bemol y tercera menor, en tuba y una octava más arriba en violín, también arpegiados, se pegó en el pecho como percusión para esa música de esferas resbaladizas, poniendo cara de león alado, y se sentó en una piedra, a esperar trece años. No fue en vano, una cucaracha le reveló. Era inmortal, esto mientras esperaba. Habiéndose enterado de esto, no tenía mucho sentido el haber estado trece añitos en un cerro, solo porque el sol dijo “montaña”, pero había ido con una… Misión, entonces esperó a inventar la danza semiótica para abandonar la montaña.

Cuando descubrió la danza semiótica, fue un milagro, Corvo en ese instante cumplió treinta y tres años. Y rodó montaña abajo empujado por un cascarudo de ilusión, en realidad el primo de su cucaracha profética, lo empujaba y Corvo rodaba por la cuesta, porque había engordado mucho en el cerro, tanto, sus orejas habían subido de lugar y parecía un oso. Cuando Corvo hubo quedado a la bartola, cuando el cascarudo se fue, apuradísimo a lo alto, para hacerse una tirada de tarot egipcio con su prima, rodando… rodando Corvo recorrió gran parte del camino, hasta golpear a su profesor de Estética y Semiótica de la imagen en una universidad ya distante en su memoria. Fue como una bola pegándole a un único bolo, pero con sangre e insultos. El profesor le dijo padre de los piojos a Corvo, mientras lo golpeaba con un paraguas agujereado, cuya tela estaba estampada con nombres de famosos exegetas. En ese momento Corvo comenzó lo quedamos en llamar la Primera Danza Ritual.

Primera danza ritual, invención de la danza semiótica, gestos:

*abrir y cerrar un libro (representa los libros)

*bailar (representa la danza y al bailarín)

*palmas de las manos juntas y ojos mirando al cielo (la meditación)

*cruce de piernas con los pies sobresaliendo por arriba (el budismo)

*simulacro de orgasmo femenino (el nirvana)

*gesto de nadar (el Tao)

*golpes con las palmas de las manos en los cachetes, silbidos y pedos con la boca, una mano agarra fuerte a la otra, el gancho (la unidad, y la fraternidad entre todos los miembros del género humano sin excepciones)

Cuando terminó la danza, estaban los dos sentados frente a frente, con las manos en las rodillas y la espalda recta, mirándose con ojos y semblante inocentes. El profesor intervino primero, desde una dinámica discursiva que confirmaba su reputación intachable.

-¿Seguís bailando, maricón?

A lo que Corvo, parecido a un oso, contrario al profesor, parecido a un pájaro, respondió telepáticamente, iba a ser profesor de danza semiótica, el primero y el último, le explicó detalladamente, también en forma telepática, el método y los objetivos de tal disciplina. Cuando el profesor balbuceó espantado para comenzar a argüir que para la danza semiótica no estaba preparado el hombre, Corvo le confesó telepáticamente que amaba a los hombres, era inmortal y se sentía muy solo por eso. Que el único modo de ser estimado era inventar un método preciso de salvación, aunque fuera falso, inaccesible e intransferible. Por lo tanto fundaría la Escuela de Danza Semiótica, explicó telepáticamente, en el mismo tono. Él, el profesor, podía si quería ser un esbirro, un alumno, o encarnar a una divinidad muda en las obras de las fiestas de fin de año. El profesor lo miró con pena, como se mira a un hijo antes de embarcarse el crío obstinado y terco con su flotador en una piscina olímpica climatizada. El gesto de asco en la cara del profesor hizo que Corvo comprendiera. No, no, no, no, no… ÉL…, él se confrontaría con algún dios, ciego, sordo, mudo, aquel de donde se saca la historia, estando a sus pies nos excitamos, éste a su vez le presentaría a algún otro dios, lo haría esperar unos años, llegaría a conversar con las cucarachas… quienes le revelarían su inmortalidad, y la inmortalidad nos da tiempo para inventar cosas maravillosas, como una disciplina basada en dos polos-pilares simétricos y de igual importancia: la estética y un sueño donde los dioses juegan a los dados, para por fin poder crear un mundo, Ellos se esforzarán inmensamente por despertar Ése Mundo.

Corvo se calzó la capucha, posó una mirada indulgente y aguda en el entrecejo del profesor, miró al cielo, como pidiendo inspiración, y al final dijo, como cantado con las siguientes notas, sol, do, re, si, do, la, si, la:

Cada loco con su tema…

Acto seguido, cerró los ojos y se desvaneció.

SANTIAGO MÁRQUEZ (Uruguay, 1986) desea ser cocinero. Escribió El jardín Cercado, que pasó a integrar con la generación inmortal, Corvo y corpo y el último jardín, un libro que se llama Leprosario. Ahora trabaja en Dodo, que parece que va a correr la suerte de terminar siendo la introducción de todo lo anterior. Todo esto está inédito. Estudia letras en humanidades, con poco sentido del tiempo institucional. Leyó poesía en bares antes de que tocaran bandas de amigos. Tocó en Churrascot, Walter Ego, y la Casa sin Fotos. Como artista plástico el único contacto que tuvo con el público fue una muestra en el mincho bar, en el año 2007. Publicó las revistas de bajo presupuesto Sismo, Gol y varias que no salieron nunca, como Tengo Captor y Altalcurnia. Empieza a escribir en una clínica siquiátrica y así también su primer libro, cuatro años después en su cuarta internación.

Texto cedido por Yaxkin Melchy

lunes, abril 13, 2009

Invitación y cinco poetas

Antes que nada los invito a la tercera edición de ECOS en la Casa del Lago Juan José Arreola. Ocasión especial es esta, pues marca una continuidad: son ya casi tres años de trabajo delcolectivo Devrayativa, y tres ediciones de estas lecturas. Espero verlos a todos ahí.
(Nota al 15 de abril: Hice una reseña en mi blog, pasen a verla.)


Ya dado el aviso, pasemos al post como tal.
Ante la ausencia vacacional me pareció pertinente un post algo largo. Sin embargo me pareció también pertinente, partiendo de los comentarios de Eliud en una entrada anterior, proponer un ejercicio.

Este blog lleva casi tres años publicando poemas de gente joven. Con el tiempo esto ha parecido no ser suficiente. Nuestro margen ha sido, con excepciones, el de la década de los ochentas y seguirá siendo así algún tiempo, supongo. El asunto es que muchos de los nacidos a principios de los ochentas ya son voces, si no probadas, sí encaminadas. Por eso Eliud marcó en su comentario que el poema de Ramírez Vuelvas que prefería leer cosas inéditas de desconocidos. Ciertamente, en buena medida ese ha sido el chiste del blog. Por eso hoy propongo un ejercicio con los que ya sabemos que ahí están y con poemas que tal vez ya leímos: hagamos de cuenta que eso no pasó, sólo leamos y critiquemos. Los dejo con los textos.

Iván Cruz Osorio/Servando Teresa de Mier

Señor nuestro, dueño del mar, la tierra y las tempestades,
hablemos en voz baja de esta nave
que sostiene nuestro grito y nuestra espera,
de este océano
intensamente rojo que nos impide el paso,
de los hombres
que llevamos las consignas secas en la boca
y el desamor en los labios.


Vamos a hablar de los días de Santo Tomás Quetzalcoatl
predicando la fe
antes de la llegada de los misioneros,
vamos a hablar de la virgen madre Tonantzin
y del cristianismo que no trajeron los españoles.
Vamos a hablar del miedo,
de la angustia que ciega nuestros corazones,
de esta angosta corriente que nos lleva
a Escila y a Caribdis,
que atraen a los navíos a sus rocas
y dan muerte a los navegantes,
vamos a hablar de la misericordia,
de la piedad que hoy invoco
para estos marinos,
y para los tantos millones de hombres
que no hablamos inglés.


Señor nuestro, dueño de todo bajo el sol,
concédenos ruta a favor del viento,
sopla auras propicias
para estos hombres que hablan el lenguaje de las ruinas.


Inti García Santamaría/Las buganvilias

Frases que dijiste en un jardín botánico.

Palabras para nombrar un cactus.
Palabras para nombrar un camaleón.

Palabras para bautizar plantas con la palabra “abuelito”.

Palabras dentro de una catedral.
Palabras de tus dedos sobre mi frente.

Un núcleo duro en medio de una canción.

Frases que aparecen otra vez en mi teléfono celular.
Palabras para decir más palabras.

Un núcleo dorado.

Palabras que nombran los nuevos sabores de la nieve.
Palabras aquí.

Allá pétalos para hacer papel.

Palabras como dibujos sobre madera.
Destellos de lonas rosas al final de la calle.

Un callejón tapizado de pétalos.

Palabras de madrugada que regresan de día.
Destellos de vetas.

Un núcleo.

Palabras para describir una semilla.
Destellos de números para decir más palabras.

Un resplandor de frío en las luces de la ciudad.

Palabras para conocer un caballo de madera.
Palabras para leer.

Un resplandor de frío.

Una noche que termina,
más o menos, termina.

Una noche regresa
como un halcón
al brillo de unos ojos.

Palabras para describir las cintas sobre un cuerpo.

Un halcón de electricidad.

Un circuito de frases para proteger tu nombre.
Un circuito de números.


Daniel Saldaña/Detenido...

Detenido,
el caracol vigila inmensidades.

La tibia desnudez de los magueyes
sostiene su peso
como una mano sabia y precavida,
acostumbrada a la paciencia.

El caracol sabe
que las altas dimensiones de los cactus
tienen la medida exacta
de su amor por los detalles.

El caracol se arrastra.

Tímido, reservado,
intuye que la risa de los vencejos
habrá de serle siempre ajena:

su reino está fundado en el fulgor prudente.



Xitlálitl Rodríguez/Sirvo...

Sirvo mis ojos al espejo
que ventila una habitación sin muebles
para nombrar este hueco de ciudad
desde mi cuerpo de palabra no dicha.

No hay nada al alcance de un tropiezo
o de un descanso matinal que me sostenga la memoria del sueño.
La luz ya no es luz
es un rastro de cortina
enredado en la madeja de mis pasos.

El suelo es blando, las puertas se fueron en desbandada.
En esta casa vivo como lluvia en barco de papel.

Y sin embargo, ando a tientas
porque cada noche me asomo al espejo
y lo escucho repleto de rostros usados,
del contorno del verano sobre el follaje de la cama,
de las hojas, del cabello furioso, de estos ojos que sin querer lo habitan.


Raquel Barragán/Tres poemas

Callo soles, días y plantas viejas
que sonríen extinciones inminentes
No te muevas del lindero antiguo
de ahí vendrá la respuesta

*

El agua desgajada que nunca será vapor
Nunca lluvia
Ni gotera
ni trago
ni saliva
ni lágrima
Ni nunca nada
dará a luz esterilidad

*

Decir mucho, mucho
que las palabras se vacíen
Que llevemos, sin callar, la lengua al silencio
Desgastemos la palabra
el silencio en aquel día nos pedirá cuentas
Porque no me podrás nombrar
Y tu nombre flotará podrido


Entonces, ¿qué opinan?