En defensa propia por Iván Cruz
Revelación por Marcela Solís-Quiroga
Contrapunto por Crhistian Peña
Pequeño poema a Raquel por Sergio Mondragón
"Para ti no soy poeta" por Moisés Ramírez
"Comienzo a escribir mi historia" por Samuel González
She´s in Fashion por Eliud Delgado
Portishead por Aurelio Meza
Mirada Mil por Armando Ayala
"Te necesito cuando" por José Manuel Serrano
Esos otros sentires por Beatriz Pimentel
Puntos suspensivos por Daniel Malpica
miércoles, diciembre 27, 2006
Seis meses, Doce poemas
viernes, diciembre 22, 2006
Niña y cometa en una habitación por Estrella del Valle
viernes, diciembre 15, 2006
Pequeño poema a Raquel por Rafael Mondragón
(26 de Noviembre de 2001)
Hay una palabra de nieve, que tengo en la garganta, atorada
Y yo no me atrevo a decirla;
Soy un pájaro de fuego,
Paseo, arrastrando las plumas, con una palabra en la garganta, sagrada.
Hay que ser valiente para sentirse vivo.
Hay que entender,
Y soportar la maravilla:
La maravilla del sonido,
De la ardilla fugitiva, exiliada en su árbol.
La maravilla de tus pasos en la calle,
Y la que está en el mar profundo
Que se anida en tu mirada.
Hay hombres que gritan en la calle
La lluvia de gente en mi ventana
El cuarto caracol, el ruido, el mar que pasa.
Caminar por el abismo de la acera, con la mirada cayendo, empañada, Oh amor mío.
Mirarse a uno mismo en la ventana, y buscarse una sonrisa.
Los muertos son la única compañía que es para siempre.
Los muertos siempre están con uno, siempre se quedan,
Uno los carga en la espalda, sonríe y sabe que los muertos son gente de confianza
Sonríe uno cuando los escucha hablando bajo en el oído;
Caminando entre las calles, con su paso que es susurro de viento entre las flores;
Asesinados de amor, pero rondando la puerta del deseo; sonríe uno
Sonríe uno cuando los ve pidiendo limosna, en la calle, ofreciendo sus rosas, vendiendo rosas en semáforos y hoteles;
Rosas que les nacen de sus pechos, como ríos
Cuando uno encuentra en la calle a sus muertos uno sonríe y toma sus manos,
Y les besa la frente.
Camino;
Busco motivos para sonreír.
Cierro los ojos,
Y escucho los violines en el cielo.
Todos ellos han besado alguna vez.
Cuando uno besa, uno vence al mundo.
Uno se vence también a uno mismo cuando besa.
El beso es una cercanía tan profunda, tan terrible,
Que vence a la muerte,
Y vence a la vida, también.
Porque vence también a la carne.
Por eso es que a veces los cuerpos se doblan
Uno sobre otro, envolviéndose, luchando contra el frío,
Que corre, cual serpiente celosa entre las pieles.
Por eso
A veces, uno cierra
Sus ojos.
El beso da sentido a las hojas de los árboles.
Una rosa.
Si tú me regalaras una rosa, en la ciudad.
Si tú, a quien yo no conozco,
Dijeras
“Ven, toma esta rosa”
Y el mundo en ese momento
Rugiera,
Como suele hacerlo el mundo.
Oh Amor mío.
La gente va desnuda por la calle, y no lo sabe.
No sabe acerca de sus pieles rumorosas,
Rumorosas; atrapadas, hablando por debajo de la ropa.
La lluvia en la ciudad es más triste.
El sol en la ciudad es como el color del vino.
En la ciudad, los árboles y perros hablan, en lenguas antiguas y olvidadas.
Oh amor mío, caracoles arrastrándose,
Con los ojos empañados por la aurora.
Hay una palabra que tengo, guardada como nieve en la garganta,
Quiero decirte que te amo, Oh amor mío
Pero no quiero que la Muerte se de cuenta.
Como cuando caminamos entre el pasto, y el viento
Es helado terciopelo.
Y nos miramos
Y hay algo sagrado que vibra cuando tú y yo nos miramos
Y
Hay un motivo en esas hojas que caen,
Y hay un
Motivo para esto que siento
Y hay un motivo para
Esto que
Siento.
Por Rafael Mondragón, de 23 años, creo. Actualemnte estudia una maestría en la Facultad de Filosofía y Letras en la UNAM.
sábado, diciembre 09, 2006
Sombra eterna / Alfredo Godínez
frente a mi, siendo tú,
sin velos que te oculten
ni pretextos que te arropen.
Te diría con exactitud de relojero
sin la prisa que corretea al conejo
del País de las Maravillas,
las noches que he pasado en vela
amándote en silencio,
los días incandescentes de los cuales
me refugiaba con recelo en tu sombra,
imaginando que nos pertenecíamos.
Pero para suerte mía,
lo único que tengo enfrente
es esta maquina donde cada noche
escribo las palabras que jamás
escucharás salir de mi boca;
aunque eso signifique
mi permanencia en las sombra
de tu cuerpo.
Por Alfredo Godínez, poeta y editor. Tiene 21 años. Estudia Linguistica en la BUAP. Además ha publicado en distintos suplementos y revistas.
viernes, diciembre 01, 2006
Lo que va quedando
.....................................................Pero habremos de rebasar
......................................................a los sueños perecederos
.....................................................a la lágrimas fugaces
.................................Las cosas que vienen- Eduardo de Gortari.
Recorres los cuartos, la casa vacía
envenenando con versos
por aullidos cincelados en los muros.
En palabras concentrada no es tardía
angustia de los 13 años
la que carga de ira la voz tras 10 otros,
sino el desencanto que trae su transcurso
para con melancolía
llenar el hueco que crece cada día
con la decepción de todo discurso.
Entre todo lo que va quedando encuentras
torres que tu infantil mano construía;
callas y recuerdas mientras
recorres los cuartos, la casa vacía.
Por Eliud Delgado (Ciudad de México, 1984). Estudia Letras Inglesas en la UNAM. Pertenece al colectivo Devrayativa (si es que se le puede llamar así).
domingo, noviembre 26, 2006
Contrapunto, por Cristian Peña
Yo veo a mi padre podando un árbol afuera de la casa.
Tú ves a un hombre apurando los trabajos del otoño.
Yo veo a mi padre sobre una escalera de seis metros.
Tú ves a un hombre empeñado en descifrar el cielo.
Yo veo el cuerpo de mi padre cayendo a una velocidad insoportable.
Tú ves a un hombre cuyo cuerpo desafía la voluntad del viento.
Yo veo a mi padre impactándose contra el piso.
Tú ves a un hombre que en la caída se construye una sombra.
Yo imagino a mi padre en silla de ruedas.
Tú piensas en un caballo camino al sacrificio.
Yo observo el rostro pálido de mi padre a ras del suelo.
Tú invocas a la muerte y sus pigmentos gélidos.
Yo veo a mi padre levantarse y entrar en la casa sin un solo rasguño.
Tú llamas al destino y a la posibilidad del fénix.
Yo observo el árbol y recuerdo a mi padre llevándome sobre sus hombros.
Tú imaginas un roble de formidable ramaje.
Por Cristian Peña (Ciudad de México, 1985). Actualmente es becario de la Fundación para las Letras Mexicanas. Más poemas de el en http://www.alforjapoesia.com/virtual/colabmas.php?id=237_0_4_0_M1
miércoles, noviembre 22, 2006
El arma de las mujeres (Women´s Weapon)
...............Para Faye Valentine
I
Cambia mucho la Ciudad
Cuando se la visita de día.
Los ojos que de noche se esconden
Son aquí inquisitivos, impertinentes.
Nada queda del confort natural
De la neblina de la oscuridad.
¿Dónde están mis pasos secos solitarios sobre la acera?
¿Dónde está el frío en la punta de mi nariz
Y las manchas de luz en el suelo?
¿Dónde están las nubes-plata,
Dónde la llovizna
.....................................Dónde el crepúsculo
El parque ennegrecido
..........................................los ladridos lejanos
La neblina de mi aliento
...........................................El lecho vacío
Dónde están?
¿Dónde está el cielo de Marzo?
¿Quién se ha llevado el cielo de Marzo?
¿Quién me ha- - Mis brazos están
II
Cruzados sobre la barra.
Levanto suavemente mi mano derecha
―Sólo la mano, que el resto del brazo
Se quede inmóvil―; alzo el índice
Ligeramente y mi vaso está lleno
De whisky otra vez.
Un saxofón púrpura
Llena la aburrida conversación
Conmigo misma. Noche de bar.
III
Compañero Espejo pon atención
Nuestra profesión es la más dura
La más peligrosa
De este siglo de neón
Compañero detective
Me siento más feliz en este bar
Que en mi tugurio del buen vivir
Donde hay llovizna por la noche
Y las camas se enfrían con el sol
Compañero detective
Es mejor beber aquí y olvidar
Llegar a casa sólo a llorar
Compañero detective
Cuando se termine la canción te preguntaré
Porqué golpea tanto el viento
De qué lado sale el sol
Por qué no estás aquí
Conmigo
Aquí.
Por Aurelio Meza.
lunes, noviembre 13, 2006
No hubo tal regreso
como él dijo alguna vez
mientras los dos miraban el en
lago el reflejo de los edificios de Reforma
Algo acabó aquella noche
y no hubo tiempo de unir las piezas rotas
de una frase que culminó el velorio
sin que nadie supiera
....................quién había muerto
Ahora ella pasea por ahí
cada vez que recuerda
que el tiempo de volver
............................se hace más largo
que ya no son los mismos que estuvieron
como testigos ... .......de una noche
que se niega a abandonar el borde de los ojos
Vuelve ahí..............a la misma banca
porque simplemente recuerda la primera vez
en que supo lo era un homicidio
Desde entonces
el granizo anda bajo de su piel
como el llanto
de la única persona que asistió al entierro
Por mí, Eduardo de Gortari (Ciudad de México, 1988).
sábado, noviembre 11, 2006
Dos poemas apócrifos
Mejor que la treta hubiera fracasado,
mejor que no hubieras salido victorioso,
mejor que otro fuera el dueño de tus argucias,
mejor que las armas enemigas te hubieran emboscado,
mejor que Paris hubiera masacrado tu cuerpo
y que los muros de Ilión continuaran de pie.
Mejor la pena de la derrota,
mejor el dolor de saberte muerto
que la incertidumbre de esta interminable espera.
Ulises a Penélope
¿Para qué regresar?,
¿para probar el calor de tus labios ya marchitos?,
¿para devolver a Telémaco un padre que ya no necesita?,
¿para medir mis pálidas fuerzas con el lozano vigor de
Pisandro, Medonte y Antínoo?,
¿para disputarles riquezas?,
¿para turbar a la apacible Ítaca con el regreso de un muerto,
de un fantasma, de una leyenda que circula
cada vez menos entre las voces del pueblo?
Por Iván Cruz Osorio. Estos dos poemas pertenecen al trabajo ganador del segundo lugar en el premio Punto de Partida de la UNAM en el 2005. Además el autor cuenta con un muy buen libro llamado tiempo de Guernica (Editorial Praxis, 2005)
martes, noviembre 07, 2006
Quai d´anjou
curioso que la escena (la nada, casi: dos desigualmente
jóvenes) tuviera como un aura inquietante.
J.C.
1.
Y ya qué hacer con el cielo despejado
todo este orden es como de puntos suspensivos
uno siguiendo a otro a otro
y otros más que imaginariamente siguen
como abriendo grietas en el tiempo
para refugiarse en la nada
como palomas escondidas en los boquetes de los edificios
que pasan inadvertidas
sin necesidad de camuflaje.
Incluso a los fotógrafos se les nos escapan.
Después seguí por el Quai d'Bourbon
y ya no soplaba viento
pero tú la mujer rubia
eran las nubes
ahora pasa una paloma
y me parece que un gorrión
delante de mis rostros
sus rostros
nuestros.
Ah, el viento de Coyoacán
que despeja el cielo
habría que decididrse a encontrar una paloma qué fotografiar.
0.
Yo que miro
qué puedo mirar con el sol de frente.
Miro las nubes
o más exacto:
el espacio que una vez ocuparon
pero quedo ciego
prefiero bajar la mirada
sin llegar al suelo.
Tomo entonces Paseo de los Andes
y en Monte Nevado un incienso desbaratado
en Cerro Agreste el agua
Campos Celestes un edificio a medio hacer
por Noche Pletórica caminando.
Mirar y caminar son los infinitivos más.
[finitos
finos e) infinitos
-ínfinos-
Luego de mirar viene el recuerdo
o el registro
antes es caminar.
Recuerdo la imagen antes que el verdadero cuerpo
había girado como una veleta de cobre
y los ojos, los ojos estaban ahí.
A.
Era delgada y esbelta, como la noche
salía humo de sus negros ojos
yo la perdí por verla tanto, como...noche.
Sólo mirar y esperar
algo tiene que suceder luego de mirar tanto.
Estoy solo como lo está cualquiera
como la noche cuando es de día
--------- y no hay nubes
como una fotografía cuando nadie la ve
------------------como una paloma que es una nube que se suspende
(nostalgia de lo que se obtuvo
luego de contar, que es mirar, que es una nube -que-
aunque lo obtenido
sea aquello que no fue)
La noche se me desliza
y creo que bien podría haber
-------- otras maneras de no contar nada
¿por qué no llega la paloma y se esconde en la nube?
¿por qué no llega la noche y cubre éste sol?
¿por qué mujer rubia ojos negros tácito encuentro?
No se acaba un poema con una pregunta
ni se pregunta QUÉ luego de leerse.
Por Alberto Espejel (Ciudad de México, 1981),
su perfil es http://www.blogger.com/profile/29539536
lunes, noviembre 06, 2006
Algo más para contarte...
Algo más para decir,
Gracias por el vino blanco,
Las alegrías y el recuerdo de las tristezas
Ofuscadas, al final de una decadente
Relación basada en charadas de dulces sabores
Y amargas verdades; yo te amo y eso ya no importa;
Yo te amé y tampoco os importó…
Hoy te recuerdo y vives a la sombra,
Proyectada sobre un pequeño pedestal,
Imaginada e iluminada en alteraciones de mi mente.
Déjame solo, tú fantasma del pasado,
Trasgresor-seductor, afrodisíaco malsano,
Aparta tu pico maligno de mi alma;
Al Hades quien urdió un plan conmigo,
La flecha apuntada hacia ti, pero fingiste tomarla…
Ahora la flecha y mi corazón están rotos,
Agradezco a mi dulce Romana el haber juntado
Las piezas del infinito rompecabezas de mi amor.
A ella muchas alegrías y larga vida, a ti, lo que siempre
Has querido… nada.
Por Daniel Barreto, quien, creo,
estudia en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM
y , creo, ha de tener 22 o 23 años.
viernes, noviembre 03, 2006
Rutina
todos los días...
en la esquina de
mi casa... en
el mismo
instante... se para
un teporocho al que
le cuelga una
botella vacía
que dice:
regálenme un poco
de soledad
lunes, octubre 30, 2006
She´s in Fashion
then you should know...”
Suede.
I
Ella sabe
De moda;
Donde y cuando aprovechar las ofertas,
Siempre compra lo que mejor le queda:
Prendas que por más de una temporada
Lucen nuevas, de su precio discretas,
Si las combina con su gran sentido.
II
Su
Ropero guarda
Tras su puerta
Colores
Y texturas
Como el clima:
A
Veces espontánea,
Otras sin prisa,
Ella
Se pone
En cada prenda
Reflejos
Del clima
Que lleva dentro.
Ella
Es experta
En ser sol,
Huracán,
O simplemente
Un día cualquiera
Sólo
Con elegir
La ropa correcta.
Ella
Siempre logra
Su clima deseado
Sin importar
Lo nublado,
Lo soleado.
III
Ella sabe
Vestirse bien;
A veces gastar mucho no le importa.
Pocos entienden que entonces busca
La forma, con olor de ropa nunca
Antes usada, de lo que despierta
La hizo quedarse anoche pensando.
IV
Ella siempre se ve bien.
La ropa correcta en el día correcto
Es su secreto.
Un variado guardarropa,
Cuidadosamente elegido,
Es la clave del secreto.
Aún en los días tristes,
De prendas insignificantes,
Su habilidad es evidente:
Habla por ella su ropa
Cuando se queda callada.
Ella nunca se pondría
Algo que la hiciera verse mal,
Incluso si dice lo contrario.
V
A veces, en días de frío, me pregunto
Por qué ya nunca usa ese abrigo
Que le ajusta perfecto,
La protege de algo más que el viento,
Se le ve mejor que ningún otro.
Es uno de esos abrigos
Capaces de durar varios inviernos
Y otros tantos veranos lluviosos.
Antes ella lo usaba todos los días.
Ahora usa suéteres
Que se descosen tras pocas puestas;
Algunos ni siquiera son de su talla.
¿Algún día dejará los suéteres y volverá al abrigo?
Ella ha cambiado: se pintó el pelo,
Compró nuevos accesorios, usa otro perfume,
Otros aretes, otra actitud y otras sonrisas.
Tal vez a todo eso sólo le falta el abrigo.
Tal vez el abrigo no combina con todo eso.
¿Alguien sabrá si el abrigo ya pasó de moda
Y le sienta mejor a ella tenerlo guardado?
¿Valdría la pena regalar ese abrigo a la caridad?
Para saber si el invierno próximo
Volverá el clásico que espera colgado
Bastaría que ella se probara el abrigo,
Se quedara un rato frente al espejo
Recordando la tibieza que dejaba en su cuerpo
Al que cubría, versátil con cualquier atuendo.
No podría equivocarse:
Ella sabe,
Ella sabe
De moda.
Por Eliud Delgado (Ciudad de México, 1984) estudia de Letras Inglesas en la UNAM. Ojalá siga colaborando con este espacio. Al fin que de eso se trata.
sábado, octubre 28, 2006
quién sabe cuál es el título de este poema
no hay árboles ni fuentes ni peatones
las prostitutas ya no están en las esquinas
............en los hoteles
..................................en las iglesias
las niñas que jugaban al amor
a ser esposas
miran el cielo desolado de la tarde
se les han ido las flores
los amantes que cortaron en el parque
....
después la casa
la muerte silenciosa y repentina
de alguien que abraza el crucifijo
las horas que pasan en el comedor
un plato vacío
la habitación a oscuras
sin ese cuerpo tibio de la tarde
.......sin decir palabra
y un día de esos fríos
ir a la cama con una mujer
caminar desnudo
salir al balcón
orinar desde ahí hasta la calle
..........mientras ella se cubre con la toalla
.........mientras tiende la colcha
y al apagarse el último cigarros
saber que esa amargura de palabras
es lo único que queda
y hallarse muerto
con la boca seca
sin tener tiempo de tomar el tren
.....
.....
(Ventana Interior, núm. 40, Septiembre-octubre de 2006)
(Por Moisés Ramírez,
y de este poema
otra vez no supe el título)
miércoles, octubre 25, 2006
Amplitud
el mundo son los edificios de Coapa
los niños que juegan futbol hasta muy tarde
el perro que no tiene
dónde caer muerto o dormido
las señoras que van
por leche y pan a la tienda
y la luna metálica que hicimos
como en caricaturas
con un soplo de memoria
para unir remaches celestes
en este aire
como un dibujo animado
que toma la esencia mínima de las cosas
y la diluye en su movimiento
Así formamos un poema sin palabras
que guarda la amplitud del las galaxias
porque no tiene cuerpo......ni piel .....ni carne
porque ......Todo......es ese poema
Retrato del mundo desde tu ventana
(Por Eduardo de Gortari, Ciudad de México, 1988)
domingo, octubre 22, 2006
Pero llueve...
y un periódico sepia sirve de navío
y te quiero más decías
y no sé que interrogación espléndida
pregunta la hora
y mimetiza las plabras pocas
los rasguños
pero llueve
y en el líquido arroyo
un tirón de balsas
nos deshace y nos deja sumidos
en la nuca de voces y de almohadas
rellenas de lunares
y los lunes parpadean
y se alinean los astros pero llueve
a pesar del sol
y sus estrellas
a pesar de los lirios
cuando llegan las sombras
siempre llueve
(Por Armando Ayala Ochoa.
Este poema lo encontré en su blog
http://www.miradamil.blogspot.com)
viernes, octubre 20, 2006
Portishead
Fina canción
que sufrimos cada día
¿Para qué lo hacemos?
Canción de nuestra fe
que sólo es un sueño
Nosotros que egoístas
y atemorizados y temerarios
nos hemos robado todo
lo que tenemos
Nosotros detectives
y jueces y vaqueros
que gozamos desasosiego
que bebimos amor
Vemos vivimos seguimos
Somos nosotros quienes
nos amamos como nadie
nos dolemos como nadie
fina canción.
(Por Aurelio Meza)
martes, octubre 17, 2006
Comienzo a escribir mi historia
historia Lenta como el paso de los años,
historia como cuento los gritos y los espantos durante la lluvia,
como el desliz del agua entre los labios
Samuel se está quedando loco
-Samuel ya te lo he dicho, te estás volviendo loco
Pero como saber cuando uno se está quedando loco
loco loco loco
uno
dos
tres locos
Cuento locos como cuento palabras
cuento historias
como las ciudades que se desmoronan
-pinche Samuel, qué no entiendes
te estas volviendo loco
loco
loco
loco
El otro día comentaba con Rogelio aquello del agua,
el agua es de todos,
pero es que,
yo no puedo vivir bajo el río inexistente de la ciudad,
por supuesto Rogelio tiene bronquios,
hermosos bronquios
brinca de un lado a otro y nada
- Te vas a quedar loco por hablar con tu pez y su pecera
Alguien tiene que responder
Y luego tomo café mucho café para saber que estoy despierto
y escucho cierta canción de Porter
y solo soy capaz de recordar dos ojos verdes
y planteo el mejor asalto del mundo
Primero
robo aquel teléfono en donde aparece su foto
dos días después
destruyo el celular
y me compro un pasaje para algún lugar del mundo
en donde halla muchas como ella
Un director amigo
ofreció grabar la historia
para verla con un cartón de chelas
-claro, podría hacer eso y más
Parece ser que me quieren matar
También visité un museo
Había muchas pinturas
todas hermosas
pero resultó ser de mi agrado
la más despreciable
una de esas cosas absurdas
tiene dos piernas
muslos hermosos
una piel tersa
que parece haber robado a la noche todos sus juegos
senos pequeños y redondos
ojos donde juegan
los mas controversiales acertijos
que nunca nadie ha resuelto
a no ser resueltos nunca
tiene un lunar hermoso cerca de los labios
como la luz intrusa
en los parpado de lo oscuro
y sucedió que después de verla
me invitó un café
cómo aquel café que jamás pude tirar
(Por Samuel González Contreras,
Ciudad de México 1989.
Y encuanto a la chica que quería
su foto y número telefónico
no más le dejo la foto.)
viernes, octubre 13, 2006
Esos otros sentires
a ver si así te empañas con su sabor y lo guardas en tu mente
Trataré que este agujero no sea tan grande
Para que ya no temas hundirte en su profundidad.
Te diré lo que pienso,
para que palpes el humo del sonido
y descubras que las ideas también tienen color.
Cierro los ojos y llega un roce,
volteo: una mirada me llena de rubor,
un beso en mi frente; ya no temo tus pupilas:
las miro hasta ver lo que hay del otro lado.
No es una crónica de un momento presente,
porque después se acercó un beso: el fin de un recuerdo.
Podría decirte lo que siento, pero no lo verás como yo,
a menos que quieras evocar también.
Por eso entraré en tus sentidos
para recordarte las cerillas de cada momento
en que hice arder tu corazón,
para que sientas cómo aún tengo quemaduras en los dedos,
porque mis manos también tienen memoria.
Ya no intentaré decirte lo que pienso,
mejor piensa tú, quizá así dejes de esperar
y te des cuenta que del recuerdo depende tu presente
y que en él yo sigo,
esperando te percates que como yo
tienes los dedos quemados.
(Por Beatriz Pimentel,
de, creo, 22 años,
de Morelia,
aunque dice ser chilanga.)
lunes, octubre 09, 2006
Cuando los vuelos se vuelven inoportunos
Ay de mí, mirarte la sonrisa
Y probarla sabiendo a magra saliva,
Cuando las alas de una brisa
Arrastran las cadenas hasta tu cara y
Se resisten a marcar un poco
El territorio ahíto de mormones.
Ay de mí, cuando los judíos se pelean
Con los palestinos, porque no hay
Mal más allá de la muerte
Que besarte con el amigo de junto,
Prefiero perforar la garganta de mi
Enemiga a enaltecer al dios de las caridades.
Los vuelos se tornan inoportunos
Cuando oyes a un católico alabando al Papa,
Pero se vuelven más trágicos cuando
El sacerdote llama a las putas
Prostitutas, si sólo le están besando el cuello.
Por eso me vuelvo clérigo todas
Las noches cuando visito a las mujeres
Desamparadas y les riego un ratito el
Jardín, porque se sienten solas
Y no saben otra forma de ver floreadas
Sus tierras si no es por mi mano santa
Que las de ellas son torpes e inexpertas.
Mas le ruego a la muerte me
Abandone un instante más
En la tierra de los demás que hacen lo contrario a mí,
Así soy original y busco ser igual a los otros
A pesar de tener el alma tan negra como
La túnica hermosa que lleva mi amante
Todas las tardes a nuestro refugio
Beatificado por la espada mía.
Ya no existe ninguna vena o aorta
Capaz de contener toda esta sangre de espíritu
Que tengo en mis manos como trofeo,
Luego de haber hecho parir a la muerte
Un engendro tan hermoso que me hace danzar alrededor del fuego de tus piernas.
domingo, octubre 08, 2006
“Hacia la línea”
Invierno de 2007
La revista La línea del cosmonauta establece este premio nacional de cuento y poesía, invierno de 2007, cuya presente convocatoria se emite con apoyo del Instituto Sonorense de Cultura y la Universidad de Sonora. Se rige conforme a las siguientes bases:
1 Participarán escritores mexicanos que radiquen en el territorio mexicano no mayores de 18 años.
2 Se podrá participar sólo con una obra en uno o en ambos géneros con tema y forma libre, escritos en español.
3 La obra deberá ser inédita, no premiada anteriormente, ni estar participando simultáneamente en otros certámenes en espera de resolución.
4 No se aceptarán obras por correo electrónico.
5 Para ambos géneros, la obra deberá ser escrita en hoja tamaño carta, por un solo lado, en computadora, a letra Times New Roman, número 12.
a) Narrativa: de tres a cinco cuentos no mayores de cinco cuartillas cada
uno. Cada cuento irá firmado con el mismo seudónimo.
b) Poesía: de cinco a diez poemas cuyos versos no sean menor de 15 ni
mayor a 50 cada uno. Cada poema irá firmado con el mismo seudónimo.
6 Los trabajos se recibirán a partir de la publicación de esta convocatoria y hasta el día viernes 15 de diciembre de 2006. Deberán de firmarse con seudónimo y enviar el material por triplicado (original y dos copias) a la siguiente dirección:
I Concurso nacional de cuento y poesía “Hacia la línea”, invierno de 2007
Coordinación de literatura, ubicado en Casa de la cultura
Avenida Cultura y Boulevard Vildósola, sin número.
Biblioteca Bartolomé Delgado de León, en Casa de la cultura de Sonora.
Tel. (662) 250-4130
250- 4147
Hermosillo, Sonora, México.
Los participantes anexarán, con letra legible y en un sobre aparte, el seudónimo, el nombre de las obras, sus datos personales y de localización (fotocopia del acta de nacimiento o documento oficial que acredite ser menor de 18 años –credencial escolar-, domicilio, correo electrónico, teléfono y una breve semblanza de su trayectoria, no mayor de 10 líneas).
7 Premio: Publicación de los trabajos ganadores de ambos géneros en un plaquette. La edición constará de 200 ejemplares, los cuales 20 serán destinados a los autores elegidos. Además de la publicación, el autor ganador tendrá tres ejemplares gratuitos del número 5 de la revista La línea del cosmonauta así como una dotación de libros. En caso de no poder asistir a la premiación, el personal directivo de la revista se compromete a enviar el premio a la dirección postal de cada autor. No habrá segundos lugares o menciones de honor, ni se devolverán los trabajos.
8 El jurado estará conformado por el personal directivo de la revista La línea del cosmonauta, así como por dos distinguidos colaboradores de la misma. El jurado podrá declarar desierto el premio si las obras participantes no son de calidad literaria. Así mismo se publicará un acta de jurado en el número 5 de la revista convocante.
9 El fallo se dará a conocer el día miércoles 17 de enero de 2007, cuando se abran las plicas frente a personal directivo del Instituto Sonorense de Cultura, dándole aviso inmediato a los autores ganadores.
10 El comité organizador no se hace cargo del traslado de cada autor ganador.
Para información, los interesados pueden visitar la página web:
http://www.lalineadelcosmonauta.blogspot.com/
o escribir a la siguiente dirección:
lalineadelcosmonauta@yahoo.com.mx
Hermosillo, Sonora. Agosto de 2006
viernes, octubre 06, 2006
Eurídice
*
En medio de los bosques
mi lira te invoca inútilmente
Las aves te buscan
creen que aún rondas la algaida
Sólo mis manos saben que no volverás
//procuran no decírmelo//
Cómo aguardarte
cómo guiar la pena
de saber que perteneces al Hades
Cómo olvidarte
aunque las huellas
de tus labios
alrededor de mi cuello
sean heridas de navaja que no cierran
Será el Ayer mi resguardo
ante tu falsa demora
**
Incontenible tormenta
será el viaje
No por la travesía
sino por la pena
de poder no encontrarte
***
Los Infiernos que visité
son poca cosa
comparados al dolor de mi boca
cada vez que te pienso
****
Regreso a la soledad del bosque
Regreso a ver el tiempo huir de mi sangre
Regreso a mi lira
Me dice que te extraña
que por qué no volviste
Prefiero mentirle
a aceptar que fue mi culpa
Regreso a oír los pájaros
romper el aire con tu nombre
Eurídice
Regreso a ver como encarnas
después de cada primavera
en una lágrima
aullido de venas sin reposo
Eurídice
Regreso sin ti
a ninguna parte
No importa ya dónde estoy
Sin ti puedo estar en cualquier parte
(Por Eduardo de Gortari,
el tipo que hace este blog
y que se pone bien cursi
y escribe cosas como éstas.)
devrayativa en la Casa del Lago
Puntos suspensivos
por los besos de papel
y los caudales de hojas
y el reflejo de los grillos y los susurros de los niños
por la polilla más grande y los suspiros más altos
la pera más dulce
y la mentira más humilde
por ti por tú por nosotros y por todos
he dejado estos puntos suspensivos...........................................
(por Daniel Malpica, Ciudad de México, 1988)
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soy
soy la sangre que da forma
soy el viento de nostalgia
soy la sombra que se marcha
con las lágrimas de nadie
con el silencio de la iguana
soy figura que amanece
con un silbido en las mañanas
(Por Irma Pineda. La versión original de este poema está en zapoteco.)
miércoles, octubre 04, 2006
Dos poemas
No se puede vivir sin llanto
-los meteorólogos lo saben-
la existencia del mar
es respuesta suficiente
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Lluvia
hallazgo húmedo del cielo
sobre las mejillas
hallazgo que ahogo
a diario con las nubes de tus ojos
Lluvia es algo que colecciono
mientras el cielo no pierde
la batalla de las horas
Lluvia es algo que resguardo
en pequeños rincones del universo
para cuando el mar no existe
Lluvia
es cuando guardo
en botes y vitrinas
todas tus palabras –y discursos-
y los aniquilo lentamente
al pasar los días
Lluvia
Es que
Simplemente sucede
(Por Samuel González Contreras)
sábado, septiembre 30, 2006
vos sabés...
se tiran al piso con un tango de Gardel
si es que guardan gomina en los bolsillos
lloran si Maradona llora en un partido de fuútbol
y se enternecen cuando Charly decide -o se le ocurre-
saltar sin riesgo -sin algo en los bolsillos- al vacío
(éste poema es de José Manuel Serrano)
viernes, septiembre 29, 2006
césped cuidado (fragmentos)
lunes, septiembre 18, 2006
jueves, agosto 31, 2006
Te necesito cuando...
Te necesito cuando estoy solo
y te necesito cuando estás conmigo,
te necesito cuando te espero,
te necesito para verte
para respirar tocandóte,
para no saberme ni mover.
Por José Manuel Serrano (Ciudad de México, 1983). Él pertenece al taller "El último rio" y este poema viene incluido en su libro Un barco en el pedregal (Omega ediciones,2005).
Mirada mil
...y somos menos ingenuos
como parece
antes de la tarde
como aquellos pasos
que se marcan más
mientras más caminan
una nube
un torrente de muertos
la tensión escalando
nuestros músculos
¿cuál es la receta?
Parece que las hojas
caminaran con nosotros
enredándose en las puertas
que nos habitaron
...y somos menos ingenuos
y sin embargo
nos duele más
y menos nos detiene
la mirada de las calles
y nos vemos pasar
y así parece
que el tiempo
se deshace
y se hace
grande
tan grande
como el mundo
que nació
cuando nacimos
Por Armando Ayala Ochoa. Este poema fue parte del trabajo ganador en el la versión 36 del concurso de la revista Punto de Partida de la UNAM.
miércoles, agosto 30, 2006
Siendo así
Siendo así
A veces
mi pez
tiene pesadillas
A veces
mi pez
tiene
pesadillas
Yo lo engaño
son sólo malos sueños
Come helado
y vuelve a dormir
Por Samuel González Contreras (Ciudad de México, 1989).
lunes, agosto 28, 2006
Revelación
Somnolienta, mi fatiga
se aterra en la velocidad
ficticia de un camino
que se recicla y quema
en el sudor de tus piernas,
largas siluetas,
reflejos opacos
que se electrizan,
dejan la sombra
de mis palabras.
Absorta frente a la luz de tu cintura
me dejo atrapar en el follaje
que extiende tu mirada,
en la imaginación de las piedras,
nobles testigos,
cómplices sobre la arena.
Las velas de mi vientre
se agitan cuando la penumbra
parece agobiarnos;
el humo de tu aroma
envuelve el calor
de mi cuerpo helado,
arroja mil cenizas de cristal
en un abraso,
cuando alertas mi cuerpo
y recoges mi voracidad
en tu cuello;
cuando sin mirarte
te admiro
hasta que, finalmente,
nos hundimos
en un mismo rito.
Marcela Solís-Quiroga Guerrero estudió la carrera de Lengua y Literaturas Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Ha publicado poesía, crítica literaria y reseñas en el suplemento cultural Sábado, del periódico Unomásuno; en la revista de poesía Oráculo; en la revista Estudios, del Instituto Tecnológico Autónomo de México; en el suplemento de libros Al pie de la letra, de la revista Universidad de México; en la revista Cuadernos Americanos y en Voices of Mexico, revista del Centro de Investigaciones sobre América del Norte. Su primer libro de poemas, Oficios de un Crepúsculo, aparecerá próximamente en editorial Praxis.
En defensa propia
Dices bien, Quintiliano,
estos poemas atacan a lo viejo,
estos poemas viven del pasado,
estos poemas no son de vanguardia,
lo acepto,
como también acepto
las risitas y el sarcasmo
que me dedican
mis contemporáneos,
los que viven a la moda,
y que ya son freno y obstáculo
de los jóvenes en turno.
Iván Cruz (México, D. F. 1980) Egresado de la Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM), estudia actualmente la carrera de letras modernas inglesas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Es colaborador de las revistas: Opción, Literal, Oráculo, Alforja; y de los suplementos culturales: La jornada semanal del periódico La Jornada, y Arena del periódico Excélsior. Codirector de la Revista electrónica de Literatura Finestra. Ha publicado poesía en los libros colectivos: Tentación de decir. Antología de cuento y poesía. Facultad de Filosofía y Letras, UNAM, 2004; y Pragmatafora, SOGEM, 2004. Su primer libro de poesía se llama Tiempo de Guernica (Editorial Praxis, 2005).
Tirar la basura
y a mi cansado corazón en ella
es a veces
lo más emocionante del día
Porque una vida
que no da más sorpresas
que dióxido de carbono
roer de llantas en el pavimento
mis manos vacías
al fin de toda jornada
y morir cotidianamente
diariamente
en una ciudad solitaria
en sus fauces venenosas de concreto
sólo en la ya minúscula gloria de seguir vivo
puedo descansar para el siguiente día
la siguiente tristeza
y del siguiente corazón
que yacerá en entre la basura
Por Eduardo de Gortari (Ciudad de México,1988), es el tipo que hace este blog.
Para ti no soy poeta
soy tu flaco
estos zapatos sucios
los tirantes
el peinado de ladito
esa fotografía que encontraste en el cajón
no soy poeta
soy un cigarro una canción en tu memoria
una copa de vino
el cierre de tu falda
y dos o tres poemas con tu nombre
cuando pongo en la mesa un verso nuevo
para leertelo a la hora del café
no es por oficio o rabia o por amor
es porque sí
o porque no
o todo junto
después de todo
quién quiere ser poeta...
(De este poema sólo sabemos
que el autor se llama Moisés Ramírez,
que esto es un fragmento al parecer,
que el autor vive en Morelia Michoacán
y que tiene veitidós años)
sábado, agosto 26, 2006
La playa
Todas las estrellas
son estrellas
fugaces.
Estas arañas veloces
son cangrejos malaquitas.
¿Reconoces a Cáncer en el cielo?
Todos los mapas cambian.
Los brillos de sal
sobre nuestros cuerpos oscuros
son estrellas
fugaces.
Por Inti Gacía Santamaría (Ciudad de México, 1983), poeta. Ha publicado en diversas revistas como Letras Libres, y es además editor en la Editorial Compañia, tiene un libro de poesía titulado Corazoncito(Compañia,2004)
Acerca de la postal
Las postales urbanas
no tienen verbos
postergan los mortales
(poco importa la noche).
Son la retina implacable
de la memoria.
Las postales (del alma)
no advierten
qué imagen
persiste más.
La derrota
puede captar allí
este sesgo de insania
ese gesto inasible
de pavo real mudo.
Inexplicablemente.
Duele cada eslabón (de calles)
y hay tanta cicatriz (caminada)
en la fruición
y tan pocos cenizales
en su brillo.
Maria Paula Alzugaray (Poeta argentina)
También la muerte avanza
te dije cuando las calles estaban vacías
te dije cuando recordé que estuvimos en esa calle
te dije cuando recordé
que las palabras también se desvanecen
se borran se deshacen
el tiempo se las traga
y al buscar mis cartas en los cajones
tal vez las hojas estén vacías
Te dije cuando recordé
que también la muerte avanza
y aparece como arrugas sobre el rostro
Te dije
También la muerte avanza
cuando en la mañana
no logre recordar
el olor de la noche entre tus piernas
Te dije que la muerte avanza
a marchas forzadas
Trabaja todo el día
de noche
y en días festivos
Te dije que la muerte avanza
te dije al despedirme
Pues
cometería los mismos errores
menos
decir adiós
Por Samuel González Contreras (Ciudad de México, 1989), es poeta y activista político. No le interesa publicar libros, ni participar en concursos de poesía. Él afirma que la poesía debe estar muy alejada de todo eso para no tener un carácter de oficialidad.