martes, marzo 31, 2009

Yaxkin Melchy/Tres mundos y uno muerto

Tres mundos y uno muerto

La ley de las cosas me persigue
la ley de las cosas es el muerto viviente

Escribimos cuentos que salieron de las coladeras
textos vivos y muertos salieron de las coladeras
el amor es un zombie

La ley de las cosas me persigue
nos rociamos gasolina y ardemos
ahora sé que el Sol y yo caminamos hacia una casa más solitaria

Ahora, porque antes nunca
ahora, porque antes nunca habíamos visto los cadáveres que pisábamos
ahora sí, porque estoy con los pies heridos
sé lo que es
sentir la mandíbula en el tobillo
la sangre como una huella

Lo humillante
ahora es, porque antes caminaba alrededor de un círculo de tres pasos

Veo que algunas estrellas han desaparecido
y otras reventaron como los gritos de la Luna histérica
Las estrellas que se me acercaron hicieron sombras
lámparas prendidas y cámaras de video ►

El mundo dio vueltas dentro el lenguaje para meterse en problemas
imaginabas que mi cuerpo se uniría a tu cuerpo y bajo el mar?

A mi madre con bastón le dije que mi vida era solo un bajón de agua por la cascada
y que tuve los ojos verdes al sacar las piedras del fondo
que fui fuerte como si hubiera corrido desde las tres del amanecer

le dije que mis amigos
habían crecido como vegetales,
para no meterse en problemas
ellos vivieron para el Sol e hicieron el mundo verde

A mí, que los zombies me perseguían
tenía que nadar
salirme de este país y luego de este continente y luego de este planeta
mi mundo fue azul y luego apareció el mundo rojo

gracias, mi nombre es yaxkin
y protagonizo la serie Tres mundos y uno muerto

II

Quiero escribir que todos los astros fueron compilados en fotografía
que les pondremos los nombres de nuestros amigos, nuestros padres y un sin número de girasoles
las estepas que han caído con el paso de los caballos
y el pasto verde oleando en planetas de aire y de tierra

planetas vegetales, nubes amarillas en donde el cuerpo invisible habla como un Sol escondido en la noche

yo les digo que la emoción penetra como un florecimiento y es también el momento de un Sol que se parte como fruta y del astro salen las abejas y las naves espaciales
yo les digo con emoción que el primer día será aquél en el que las venas de nuestro cuello se alarguen y se rompan
y chorreemos sangre sobre una piedra que representa que las flores son los signos matemáticos

un enorme metal vibrante eso es el espacio sobre el cuerpo
y vuelven a correr los jinetes y vuelven a sigilar los leopardos
y las presas son cometas que se escapan y se destruyen como libros de hielo

la literatura de su cuerpo
envuelve nuevos signos que crecen en las rocas
rasguños, lluvia, rayos eléctricos
y un trompo negro gira sobre la pista del caos

dime has escrito? o es que viste a la muerte? pero no como un hombre sino como el meteorito ciego que puede ver el calor y como la vida que puede ver el futuro de los dioses o como los dioses que pueden ver sus manos quemadas en el individuo

yo me perdería para contar las montañas negras y las manchas de los misterios Los reinos de la luz y los reinos de la mecánica Los molinos las aspas y las velas que son sopladas por los días delirio con los días dolor

ah, sin duda estás solo, pero sólo por un momento entre que moriste y volviste a morir. En tus manos y a tu cuidado dejo la Luna, porque me llaman las estrellas aunque yo sea un código que ha dejado su cuerpo, un corazón en la Tierra monocroma.

me he alejado me he alejado

Es …

no tenia palabras, una abeja
tan sólo esa idea
y los poetas callaron

así que pasé volando
arrasando el tiempo y el corazón de las constelaciones
las venas detenidas de las piedras
las venas dolorosas de las máquinas

luego olvidaré esto
y tendré que imaginar que he viajado
que el universo ha sido recorrido
por el cometa
un niño que escuchaba a los muertos
y a los vivos que habitaron volando en su corazón

poesía, mis alas negras minúsculas son dos murciélagos que volaron en mi sueño
no tenía ninguna idea de la noche y del tiempo inclinado
ruedan los planetas y van a convertirse en gemidos


Yaxkin Melchy Ramos, (1985). Es licenciado en Diseño Gráfico por el Tec de Monterrey. Estudia en Letras Hispanicas en la UNAM. Es autor del libro El nuevo mundo (Red los poetas salvajes, 2008). Junto con Héctor Hernández Montecinos es fundador del sello la Santa Muerte Cartonera. Ganó el segundo lugar del concurso Punto de Partida 2008 en la categoría de poesía.

jueves, marzo 26, 2009

Thalia García/Dos poemas

Mañana


Es necesario extirpar los dolores prohibidos,
para no sentirme culpable cuando vuelvan,
me ataquen, me arrastren
y a ti no te rocen ni el rostro.
Quiero sentir el suspiro de tu piel en mi oído,
que tu risa sea la que me haga cosquillas;
vagar por los contornos de tus ojos
enredándome en miradas.
Y me siento en las ventanas de tus sueños
las que dan hacia el mañana;
me busco y me busco y no me encuentro,
corro hacia el frente y me siento a esperar…



Coraje

Es entonces cuando me siento ajena
de los pensamientos que se me acuestan en las pestañas,
innatas ideas que nacieron fuera de mí,
tormentas de deseos que no son míos,
escondites,
acertijos,
atajos hacia donde yo no voy,
todo está al revés.
Debería dormir y descansar pero no puedo,
miento, finjo
soy sin ser de verdad
Es entonces cuando agarro mi maleta
me preparo para huir de todo lo que me persigue,
de esa hambre,
de esa lengua;
del espíritu de mi deseo de ayer.
Necesito que me escuches,
a veces grito tan quedito
que las palabras se confunden
y me veo mover los labios.
Me rio de lo tonta que parezco
si parezco tonta lo soy.
Tonta, porque la otra palabra no se dice…
la puerta se cierra y yo sigo afuera,
estoy harta de no estar harta por nada
y se me quiebran las rodillas.
Así es la vida, mi vida, así ha sido siempre…
pero así no son las cosas,
vamos a cavar profundo en mi memoria,
enterrar los tesoros que desenterré
Es que el tiempo se mide en medias horas… y a mí nada me sale a medias….
Nada es completo, no la mitad,
Todo está medias,
debería tirar esto a la basura,
Nadie entiende… yo no quiero que entienda
porque yo no entiendo
…cuando repites mucho una palabra deja de tener sentido
le repito, le repito, le repito…. pero sigue ahí
atormentándome los dedos y haciéndolos escribir,
atormentándome las uñas y arañando mi pared,
pared que es tan mía como de sí misma,
que es tan propia como mía al final.
Es esta lluvia que no para y me quema hasta el aliento
Este sentir que ya no sientes
Y que todo importa poco.
Coraje.


Thalia garcía (1988) Poeta. Pertence al consejo de redacción de la revista Trifulca.

martes, marzo 24, 2009

Carlos Ramírez Vuelvas/Dos poemas

Thelonius Monk escucha el aguacero


Es la primera lluvia de junio

y el aguacero se llama Thelonius Monk

Lumbre de ébano sobre el fuego blanco del alcohol

El acorde de carmín donde la melancolía asienta el reino

Porque no hay luz más clara y más intensa que aquella
sangrando de las manos de un sabio

Que aquella que de tan negra es la sangre de la luz

Su lamento es una almohada para reposar los huesos cansados del alma

Escucho a Thelonius Monk

y cruza la cervical un relámpago de ron

Una infancia con los miembros amputados

Un muñón del que se burlan mis hermanos

Pero que sea dulce el beso de la armonía

para saciar la piel erizada del silencio

Que la vida vista sus trajes favoritos como niña
para decirnos que todo es muy sencillo

Porque Monk le teje un abrigo a Nellie
Un pedazo del corazón le deja en piel
con ciertas partes de un crepúsculo de octubre

y la pupila de la lluvia
mirándola por dentro

Porque Monk desteje el corazón de Nellie y lo hace delgadísimas notas de música
que penetra y sangra y danza y muelle y lacera
como una nota de piano carcomiéndonos el alma

Para qué preguntar por la rabia en medio de este aguacero

Qué luz podría encontrar el desconsuelo
en un hombre que prepara la entrada de su amada al Infierno

Un bourbon un whiskie una cerveza bastan

Y una trompeta de oro negro vibra y estalla en el cielo

Hay un hombre pudriéndose por dentro
mientras deja huellas de la luz más clara y más intensa

La tormenta se sonroja de su estruendo

Avanza el oscuro tapiz del aguacero

Después la melodía se hace más lenta

Alguien espera el obús para volarse la cabeza.


Syd Barret lanza un escupitajo de diamante a sus amigos


¿Recuerdas cuando el viaje era estandarte y grito de batalla?

¿Cuando bastaba una noche limpia para espantar demonios?

¿Por qué decidiste bajar del tren de la locura

para mirar de cerca el paisaje de flores amarillas?

¿Realmente crees que puedes cambiar tan sólo un riel de furia

por un cielo azul donde el dolor se esconde?

¿Cuándo diste el tarro de cerveza por los orines de una perra?

¿Cómo es que ahora cuentas con los dedos las heridas del tiempo?

¿Cómo es que declinó el eclipse de tu rostro

por un pedazo de sol en los bolsillos?


Nunca fue la rosa la razón sino la espina

porque las mejores coronas siempre sangran en la frente

Ahora sólo te prometo que nunca cambiaría

el hábito de perseguir con fruición a la belleza

por un papel desgastado y una cama sin piel


Sobra el epílogo pero me gustaría decírtelo:

ojalá que tú nunca estuvieras aquí.


Carlos Ramírez Vuelvas (Colima, 1981). Licenciado en Letras y Periodismo por la Universidad de Colima y lmaestro en Letras por la UNAM. Ha publicado Calíope (2001) y Ruleta rusa (2007), además del libro El poeta ebrio y otras tormentas de verano (2007). En 2002 recibió el Premio Estatal de Poesía y en 2003 lmención honorífica del Punto de Partida en Poesía. Poemas suyos aparecen en las antologías Los extremos que se tocan (2004), Un orbe más ancho (2005), El vértigo de los aires (2007) y La luz que va dando nombre (2007).

martes, marzo 10, 2009

Manuel Serrano/Tlacotalpan

Tlacotalpan

I

en esta humedad nacieron mis muertos
al borde del río marcharon en caravana
como un aliento de miel y yerbabuena
como trozos de luz que bate el viento
tras un puño que pierde el control de todos sus dedos
sobre una jarana de tañidos tuertos
así te vertí de noche al agua inadvertida

II

los colores nacen entre tus calles
en la humedad que se arropa de fantasmas puros
río abajo río arriba
las paredes son tarimas de aleteos perpetuos
el zapateo de tus habitantes que soplan el viento
y el humor que incesante palpita el Papaloapan
río arriba río abajo
las olas doradas como milpa
como arpas que en el día se miran asombradas
y en la noche se cantan con las ranas

Por José Manuel Serrano (Ciudad de México, 1983). Es poeta, locutor de radio y pintor. Es lincenciado en biología por la UAM. Estudia actualmente una maestría en el Instituto Nacional de Ecología en Xalapa, Veracruz. Es autor de Un barco en el Pedregal (Ediciones Omega, 2005) y también aparece en Paraiso en llamas (Literal,2008). Fundó este desmadre de Devrayativa.

lunes, marzo 02, 2009

Dos poemas/Evaristo Vázquez

La Puerta Estrecha

Suzanne Valadon,
dáme la miel que escurre de tu lengua,
deja la máscara de niña boba;
no seas la palabra que se escapa.

pasean por los viejos callejones
el gato negro y la siamesa
odiandose por ser tan similares


Necia a concretar de esta ignorancia maldita
eres ciega al sabor de tu alma a clavo y sangre tan oscura.

vagan por los basureros, buscándose:
esperan fundidos en hashish (todos observamos con cautela),
los caza el alba, muertos de amor
y se olvidan tan pronto alejan la sonrisa


Suzanne, sientes la culpa de no entenderte y no amoldarte a Dios
sabes que no basta desplegar tu mistico lenguaje
no basta llenarse la boca con fresca arena dulce
ni tus largas piernas, ni tus bragas rotas.
Escucha tu risa, Suzanne, de pronto,
envuelvete en mi estertor maligno.

sombras
en su cópula secreta se desploman
recogen su fatal vestido y se ocultan tras una mirada


Siente que tu aliento se adelgaza
y huye hacia el subcielo
en un hilo que rueda por tus labios,
se enreda en tu fiebre somnolienta,
en tu adicción repentina hacia lo absurdo,
y te dibuja un espiral que baila.

tras la luz devienen música
tras la música devienen luz, devorándose a sí mismas
como el pubis contraído de una virgen
en su mirada consagrada por el miedo


Deja que te invada su tormenta de licor plateado,
una cierta, infamia deliciosa
disfrázate de azul y fantasía:

-mujer, bautiza el viento con tu orgasmo.



Pedro Vásquez

El abuelo se acomoda en el asiento y
empieza su vals.

Diestra:
índice en la llaga
dedo uno en el cielo
dedo tres en el sexo de la amante.
Siniestra:
aullido de la esposa viuda.
Fa menor,
el corazón a destiempo.

Caminó sin dientes, ni labios, ni humo
bajo el agua verde de la historia.
Él y yo sabemos el vapor que nace entre los párpados y el sueño
somos guardianes de los mismos ojos.

Pedro toca su canción y besa el cuello de la muerte.
Sus ojos son una pared en blanco,
su corazón es caramelo entre mis manos.



Evaristo Vazquez. Incorporado en el 89, nomada por naturaleza: de la rivera de San Cosme a la rivera del Cam, luego a la rivera del Huang Po. Sin educación formal, con apetito vulgar, flaco de complexión, pasante de ciencias políticas en la UNAM. Fue publicado en la antología Cardo 6 años "Movimiento pendular simple" del Colectivo Poético Cardo. Desbrutalizado por Raquel Olvera en 2006, rebrutalizado por Jaime Augusto Shelley en 2007. Actualmente trabaja en un poemario que no tiene nombre.

domingo, febrero 22, 2009

Aurora Zuñiga/Apuntamientos dos vientiseis

Apuntamiento dos veintiseis

CLARO
a veces la vida se parece
a una persiana de flores
y es lo que ves cuando te levantas
y te acercas pero no puedes olerlas
ni sentirlas
o a veces la vida es como
una canción que escuchas en algún lado
pero no sabes cómo llamarla
ni quién la escribió
y entonces la llevas cerca de tu oreja
y nunca supiste cómo era su nombre
o por qué la hicieron
y entonces la olvidas
hasta que la encuentras
en los oídos de una muchacha
pero ya es muy tarde
para que la busques porque
a esa muchacha no conoces
y cuando te decidas preguntarle
élla no estará
y se llevará la canción para siempre
y volverás
desde un autobús accidentado
y bajarás en la terminal sudeste
caminando encontrarás la canción
en tu lengua
pero no sabrás decirla
y el recuerdo se esparcirá por la saliva
y la melodía se irá
a mitad de un desayuno
que tendrán dos vecinos de
la calle veintisiete
y buscarás la llave de tu casa
sabiendo que has perdido la canción
y entrarás para dejar tu cuerpo
en un sofá envejecido
o en una regadera sucia
y estarás desnudo y
buscarás tu vestido sabiendo
que ya casi no recuerdas
la canción que perdiste
y el cansancio te tomará por sorpresa
y te quedarás dormido
desnudo y sin la canción en tu mente
frente a una persiana llena de flores
que ya nunca podrás volver a ver


Aurora Zuñiga. Malnacida en el año de 1989, ingresa al Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Sur a los 14 años (sin terminarlo), y se ve sumergida en el mundo de los libros cuando la necesidad y la causa la orillan a buscar un empleo en una librería, recorriendo levemente la ventana de un mundo al cual nunca imaginó acercarse. En el trabajo encontró la sombra de la literatura; personajes novelescos, poetas frustados, y sin fin de almas que se han encerrado en el empastado de un autor, o en la hipérbole de una poesía triste. Actualmente lleva tres años trabajando para librerías. En pocas palabras, humana de nacimiento, librera de profesión, y escritora por necesidad.

Nota para Iván: ella iba en el taller de Gerardo.

lunes, febrero 16, 2009

Aurelio Meza/Gato atropellado

Gato Atropellado

Camino a casa vi a un gato atropellado en la avenida. No había muerto aún; seguía retorciéndose mientras los autos pasaban encima de él. Mi copiloto preguntó: "¿por qué pones esa cara?" Le dije una mentira (que se me había olvidado una cosa importante o algo así) supuse que no lo contaba sería como si nunca hubiera sucedido. Pero pensé en un niño que veía al gato convulsionándose y en un neuròtico al volante que aliviaba sus ansias con el cadáver.
Al llegar a casa escribí todo lo que vi.
No me había dado cuenta de lo que había hecho hasta que terminé.
A la fecha no he sido capaz de leer la libreta donde lo escribí.
A veces tengo sueños en los que la quemo.

Por Aurelio Meza (Ciudad de México, 1985). Ha publicado en las revistas La cabeza del moro, Literal, Trivium y Punto en Línea. Es licenciado en Letras Inglesas por la UNAM. Es autor del poemario Sakura (Red de los Poetas Salvajes, 2008), incluido en el libro colectivo Paraiso en llamas (Literal, 2008). Este poema apareció en la antología Divino Tesoro (Libros de la meseta, 2008).

miércoles, febrero 11, 2009

¡¡¡¡El Paraiso en Llamas va a Puebla!!!!


No sé qué se encuentré en la dirección que ahí aparece. Cruzo los dedos porque sea el Café Macondo. ¡Nos vemos allá!

sábado, febrero 07, 2009

Krishna Avendaño/Un mundo en blanco

Un mundo en blanco


Hay manuscritos inconexos en mi escritorio,

algunas historias que se trazan hasta el infinito:

los senderos que olvidé recorrer son las calles

de una ciudad en blanco,

sin los grises individuos

ausentes y sin rostro.

Sobre las banquetas queda la memoria

de esos parques silenciosos:

no distingo la lluvia que distorsiona la visión

que desde esta ventana me habla

de los relatos que alguna vez vivieron las sombras.


Krishna Avendaño (Ciudad de México, 1989). Liberal anarcocapitalista, seguidor de la escuela austriaca y estudiante de economía. Ante todo un devoto de la literatura. Cofundador del Movimiento Letras Diferentes. Ha sido acreedor de una mención honorífica en el concurso de cuento histórico organizado por la Universidad Iberoamericana en la categoría preuniversitaria por el cuento El olvido, y la única mención en la categoría universitaria por el cuento La Frontera.


domingo, febrero 01, 2009

Roberto Banda/Leif Erickson

Leif Erikson

“I'll bring you when my lifeboat sails through the night...”
Interpol, “Leif Erikson”

I

Cuando mi noche navegue hacia la vida
acercándose a las costas,
guardaré un silencio solitario
por mis muertos sepultados
en lejanas tierras del ensueño.
Encenderé la llama del recuerdo
la mañana aún oscura
en que renacen las aves
que traen mensajes herméticos
a nuestros oídos marineros.
Nosotros, tripulación errante,
nunca sabrá que descubrió algo nuevo
en el horizonte de eventos
sobre el cual vacilará la barca
acercándose a la playa:
porque nunca quisimos descubrir
algo nuevo, porque el viaje
fue la espiral horizontal hacia el infierno
donde buscamos anular nuestras vidas.
Desde mis ojos brota el mar,
sustancia turbia y salada
donde queda el pasado,
quebrantando el territorio
con la tempestad del corazón.
Allá está nuestro destino
esperando el gesto del silencio
y de la llama para continuar.

II

Cuando la noche navegue hacia mi vida
recibiré los últimos momentos
como un regalo que los dioses
me envían de su parte.
Ella dijo que nunca estaría en su futuro
si es que yo lo pensaba:
cosas breves mientras trataba de brindarle
mi bote salvavidas hundido en el invierno.
Estaré ahí recordando los sucesos
que se supone, son, mientras no duerme.
Ella dijo cosas breves, golpes de ancla
contra mi conciencia.
Cuando las luces se apaguen sé
que me ayudará en otro viaje,
en otra barca.
Encenderá un último fuego
para navegar en la penumbra
de espejos atemporales.
Ella dijo cosas breves:
juró que me quería.
Su amor: un caballo desbocado
corriendo hacia el desfiladero.

III

Desprendidos del mundo
vamos al fin.
El mar nos abandona:
asidos a esta barca
nos despedimos con plegarias.
Voy a la vida nueva donde
un día la traeré,
porque las sorpresas son inacabables
como los recuerdos.
Aprenderé el lenguaje de los ciegos
sin perder la luz que arde en mi fondo:
nostalgia por lo desconocido
cuando mi vida navega hacia la noche.

Roberto Banda (Ciudad de México,1989). Narrador y poeta (más narrador que poeta). Estudia en el CCH Sur. Ha ganado un pequeño premio-bufalo en el concurso de Día de Muertos que organiza la UNAM. Actualmente escribe una novela.

lunes, diciembre 08, 2008

Luis Arce/Dos poemas

Donde (lo digno)

Mi padre tiende vientos a su altura,
mitad hombre ante los huecos del suelo,
a todo corazón pide una hechura,
mi padre en su palpar anduvo enfermo.
De la ciudad conserva una pintura,
en sus cuadros sin lágrima le duelo,
tiene su casa agotada fractura;
cuenta algo diferente mientras duermo.
Dilata su vida a incierto destino,
mi padre arregla su puta fortuna,
con el alma afila temible espada,
también cansado, valiente marino;
la urbe siempre lo espera oportuna
mi padre trae la ciudad en la espalda.

Desintegrarte

Este repaso tiene la edad de viejas estelas,
porque camina poseído,
porque le falta casa,
porque agita tu rostro;

extirpa tumores ajenos,
te quita la forma de cuerpo,
somete tus pies
para regresar, de nuevo,
a donde sea que vengas.

Luis Arce (Ciudad de México, 1989) es poeta, narrador y ensayista. Estudia Letras en la Facultad de Filosofía y Letras. Ha publicado poemas en revistas como Lenguaraz, La Línea del Cosmonauta y Literal. Es miembro del colectivo Devrayativa. Estos poemas aparecieron en el más reciente número de Punto en Línea.

lunes, diciembre 01, 2008

Manuel de J. Jiménez/Contrato de seguro

CONTRATO DE SEGURO


Que celebran en esta ciudad de condominios anestesiados y glorietas sucesivas, el sr. MANUEL DE J. que se denomina más con la “J”, porque el JIMÉNEZ cuelga con su acento sobre un Polo Sur de millones de patronímicos. La srita. ALMA se filtra por los zapatos dejando un río olvidado por donde va; sus hombres construyeron ahí una fortaleza, así creció su apellido TAPIA con los bloques de lodo de otras paredes. Ambos con capacidad para desdoblarse por una escalera de caracol que los lleva a un sótano blanco lleno de cajas vacías. Las partes se sujetan a las disposiciones más obscuras para meter su cabeza y obligarse a salir vivos.

DECLARACIONES

PRIMERA. Ser una persona física el menor tiempo posible y padecer más con esta transparencia que crispa todos mis dedos.

SEGUNDA. Estar en pleno goce de mis derechos aunque los malgasté uno por uno, sin saber la cuenta de lo que ya no es mío.

TERCERA. Declaro que abandoné mi domicilio en cualquier calle con un número tecleado por cada caja registradora.

CUARTA. La srita. Alma posee capacidad para entregarse completamente a las tareas más bastas de la vida, como administrar los caudales que retenemos en los corazones.

QUINTA. La srita. Tapia establece su domicilio en su castillo de piedras, iguales a las caras envenenadas por las luces de los semáforos.

SEXTA. Se tiene por entendido que los contratantes sacuden su identidad sobre las rampas que elevan su yo, para aterrizarlo en otros aeropuertos.

SÉPTIMA. Las partes manifiestan que no existe representante capaz de interpretar la letra de este documento, porque sus voluntades son avalanchas insolubles.

OCTAVA. El objeto del presente contrato es asegurar al sr. Manuel de J. para sustraerlo de un estado de indefensión, que lo tiene oscilando en un acto de equilibrio fatal.


CLÁUSULAS

ÚNICA. El sr. Manuel de J. quedará obligado a sujetar todas las posibilidades de soledad enclavadas en las cumbres del espíritu. No podrá columpiarse encima de las mareas que enjuagan a sus mundos en una corriente violenta, golpeando a las caracolas cuyo sonido encierra las salvedades del universo. El asegurado accederá al resguardo de la srita. Tapia, quien no se hace responsable del estado mental del individuo, de una invasión pandémica, un allanamiento íntimo, un alud o cualquier causa de fuerza mayor que escape a su sometimiento de mujer ígnea y demás columnas formidables que afirma con sus piernas.
El sr. Manuel de J. depositará una cantidad exponencial por el número de embates que reciba su cuerpo, así como los gastos accesorios por los servicios de administración emocional que la Aseguradora T realice con sus labios endémicos.
Por su parte, Alma no tiene más deberes que los establecidos en las siguientes fracciones:

I. Permanecer lúcida dentro del epicentro de sus murallas.
II. Resolver cualquier cuarteadura que se dibuje en las paredes de su nombre.
III. Llamar a los familiares de la persona en caso de delirios ocasionados por el enclaustramiento.

Queda así establecido que en el presente contrato no hubo vicios del consentimiento, mala fe y error posible o imposible que hagan a las partes perderse en un crucigrama de elecciones. Si existiera controversia, los contratantes ventilaran sus fobias en un estrado hecho con los huesos más firmes del sepulcro de sus ancestros.




____________________....______________________
Firma del asegurado . Firma de la aseguradora


____________________
Único testigo



Manuel de J. Jiménez (Ciudad de México, 1986). Poeta y editor de la revista Trifulca. Estudia Derecho en la UNAM. Este poema pertenece a su poemario Los autos perdidos (Red de los Poetas Salvajes, 2008).

martes, noviembre 25, 2008

Iván Ortega-López/Moonshine Sutra

Moonshine Sutra

Esta noche la eternidad sale de las gargantas con movimientos estridentes & cae sobre la medianoche techada
-alucinaciones del Karma de mis amigos & enemigos-
Noche cubierta de escarcha etilica & pláticas budistas sobre la pista de baile

& la luna intentando espiar a los amantes encerrados en el baño alucinando una pesadilla de budistas ebrios de coraje & envidia bebiendo tragos robados de botellas ajenas
& Bodhidharma flota alrededor de los danzantes que muy funk se azotan en el piso gimiendo por la música que escuchan
& el brazo del aprendiz de Bodhidharma desapareciendo junto con los invitados
& vagabundos meditando-concluyendo que la fiesta serám una llama apagada al otro día
& mi amor por Itzel estallando en auténticas fiestas del Karma
& poetas tirados vomitando-cayéndose de las escaleras
& mi amor por Myriam intentando recordar las palabras adecuadas
& mi debilidad de borracho haciendome peregrinar de un asiento a otro mientras la fiesta continua
& vagos mirando al cielo-riéndose del que pide perdón a sus amigos-burlándose del inconciente que yace en el baño &toman fotos de su cadaver que abraza al retrete como a un viejo amigo
& otros hombres derrotados escondidos vomitando en privado
& Iván soltando la sopa & el guisado de las cinco de la tarde sobre una mesa verde mientras Myriam sentada sola aburrida piensa en las últimas palabras que dijo Iván & no concibe la idea -la imagen de Iván escalando una montaña
&mi amor luminoso por Alejandro me hace aullar estupideces &luego con la lengua de fuera confieso un falso budismo & pienso en el toro blanco que desaparece despues de ser domado-desaparece al igual que el brazo del aprendiz de Bodhidharma que se para frente a su maestro y le dice:
"he estado buscando mi mente durante mucho tiempo y no la he encontrado"
mientras Bodhidharma muy ok con los ojos cerrados le responde:
"No la has encontrado porque no existe"
& entonces Iván se desvanece como una vela que se apaga-se lo llevan cargando & lo acuestan para que pueda meditar mientras duerme
& al fin la bestia se va- hombre y animal han desaparecido- la brillante luz lunar pálida pegando en la azotea
&como rastros de la borrachera solo queda el bote de basura repleto& los diez mil objetos contenidos como basura en el suelo

Si alguien pregunta que significa esto contemple la luna una noche de vino hasta que su cuerpo y su mente hayan desaparecido.


Por Iván Ortega-López (CIudad de México, 1990). Poemas suyos aparecen Divino Tesoro y e en Paraiso en Llamas.

sábado, noviembre 15, 2008

Lorena Martínez Parra/Afabulación posmoderna

Afabulación posmoderna

Hubo milenios en los que un hombre
se inclinó a beber agua del río.

El hombre de ser espejado,
reflexiona su pesadumbre inmaterial.

Mientras los años de la humanidad se expanden,
el hombre cuando bebe agua
reflexiona: “embotellar la memoria
no lleva y trae al agua de regreso”.

Cuando el hombre se desencorva,
el agua es testigo
de la orfandad humana
y le adelanta su pésame.



Lorena Martínez Parra (México, 1980) es licenciada en Estudios Latinoamericanos por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Ha publicado textos en la revista Rocinante y en la antología de poesía joven Crimen confeso (Daga, 2003). Este poema aparece en el número 9 de Punto en Línea.

martes, noviembre 11, 2008

Paraiso en llamas: ¡Al fin en librerías!

Hoy tenemos el gusto enorme de anunciarles, compartirles que nuestro libro

Paraiso en llamas
(antología devra)

¡¡¡¡¡¡¡¡¡ya se puede conseguir en las librerías Conejo Blanco, FCE y Educal!!!!!!!

domingo, noviembre 09, 2008

Eduardo de Gortari/Permanencia voluntaria

Permanencia voluntaria

Las cosas se hicieron para perderse
Las llaves la cartera las fotos los amores
se extravían al menor descuido
Su oficio es desaparecer
y un desapego irremediable las llama
a no fijarse en ningún sitio
No tienen dueño.......Son huéspedes si acaso
Y aunque una extraña pertenencia
te lleve a pensar que hay un pacto
que dicta........para siempre
todas ellas en algún momento ejercen impunes
su derecho de permanencia voluntaria


Eduardo de Gortari (Ciudad de México, 1988). Este poema viene en Paraiso en llamas (poesía devra) (Literal, 2008). 

sábado, noviembre 01, 2008

Ingrid Valencia/Días

Días

Dejaba de pertenecerme

La inabarcable sombra en la Ciudad

El permanente exilio de los pájaros azules

La ventana rota de una garganta
a punto de encajarse
en un mar que se ennegrece

El infinito
descansando en el borde
de una pregunta

El sabor de un paréntesis


Dejaban de pertenecerme
las cosas muertas

Los días

Las cosas muertas.

Ingrid Valencia (Ciudad de México, 1983.) Radica en Guadalajara desde 2003. Dirige la publicación La Manzana, arte & psique. Es conductora de radio y gestora cultural. Este poema fue publicado en el Anuario de poesía mexicana 2006 del FCE.

viernes, octubre 24, 2008

Roberto Banda/Distancia nocturna

Distancia nocturna

........Para Adhara, por esa conversación
........aplazada…

........Te debo las mejores y quizá las peores horas
........ de mi vida y eso es un vínculo que no puede
........romperse.

Jorge Luis Borges


Anoche
he perdido
miles de estrellas

partículas
que danzan
en tus ojos

Anoche
soñaba que
decías palabras marítimas

pequeñas
notas naufragas
sobre la herida

imaginaba
navegar nuevamente
por esos días

Anoche
enmudecí por
el silencio brindado

voz
nocturna jugando
con el horizonte

busqué
figuras dibujadas
en la luna

mirando
desde ventanas
ficticias la distancia

Anoche
pensé verte
disfrazada de constelación

una
constelación secreta
oscuros sistemas solares

luz
incrustada en
todos mis sueños

Anoche
he perdido
miles de estrellas

partículas
que danzan
en mis ojos

Te
regalo una
sonrisa por todo

Roberto Banda (Ciudad de México,1989). Narrador y poeta (más narrador que poeta). Estudia en el CCH Sur. Ha ganado un pequeño premio-bufalo en el concurso de Día de Muertos que organiza la UNAM. Actualmente escribe una novela.

jueves, octubre 16, 2008

Mariano Blatt/Dos poemas

las cerezas

bajé a comprar
cervezas y cerezas
pero en el camino
me comí las cerezas
me tomé la cerveza
y ahora
como que me duele la cabeza.

entré en silencio
a lo mejor dormías
recostado en el sillón
desnudo
o apenas tapado.

pensé
que si entraba en silencio
no despertarías
entonces yo
mi dolor de cabeza escondería pero
para mi sorpresa
cuando entré no dormías no
cuando entré
me dolías.

miraste las bolsas
"acá no hay cerveza, no hay cerezas
y vos tenés cara
de que te duele la cabeza"
dijiste
parado desnudo
contra la cocina
donde cocinabas
jamón cocido.
te pedí disculpas
no me las diste
te pedí la hora
eran las nueve.
volviste a la cocina
desnudo
para ver cómo estaba
el jamón cocido para ver
qué pasaba
si no me hablabas.
me quedé en el cuarto
con bolsas vacías en las manos
la mirada perdida en la tele prendida
por plata alguien jugaba al fútbol.
desnudo
volviste de la cocina
me abrazaste
y me dijiste
"el jamón cocido
ya está".
en la boca
te di un besote pedí disculpas
no me las diste
te pedí la hora
eran las nueve
y diez. bajamos juntos
a comprar cerveza
a comprar cerezas.
yo me tomé la cerveza vos
te comiste las cerezas.
te pedí disculpas
no me las diste
te besé en la boca y mi beso tuvo
el sabor amargo de la cerveza
y el tuyo
el saber dulce de las cerezas.
.
.
.
cerrar la mano alrededor de tu tobillo

ah, tu capucha
y el espacio perfecto entre la nuca
donde descansa la mano
cuando enfríada busca
el refugio en tu capucha.
ah, ese espacio perfecto
o como quien dice la habitación
que se forma entre tu capucha y tu nuca
amueblada con el pelo que siempre
tanto más lindo es
si no está lavado.
ah, la voz se me quiebra
cuando mi mano recuerda
ese descanso perfecto
dentro de tu capucha.
ah sí, tu capucha.

una remera rosa
gastada y mangas cortas
en el pecho
la inscripción seven up
con su loguito
el cuello redondo
comido en exámenes, domingos
esperas, días de sol
cuando usaba esa remera
rosa de seven up
pero ahora sería casi
como usarte a vos
de nuevo y sabemos
a veces mejor
la botellita de sprite.

a veces creo
los beatles ya lo dijeron todo
pero entonces veo
a un chico con buzo de ramones
y sé los beatles
de eso no me hablaron

y él dice que si quiero
se rapa
pero no le queda bien

como ese chico
con la remera de ramones
que en el malba me daba la espalda
ni la hora

dijimos de hacernos remeras
y tirarnos en el suelo
un sábado a la tarde
cualquiera

Mariano Blatt (Buenos Aires, 1983). Publicó la plaqueta Emergencias (edición del autor, 2004), Un año con amor (junto con Teddy Williams, Ediciones Mejores Amigos, 2005) y Arrepentirse y otras traducciones (edición del autor, 2006). En 2005, también junto a Teddy Williams, realizó la muestra "Ah, el balcón" en el local de ropa "Séptimo".

viernes, octubre 10, 2008

Omar Pimienta/Inspección secundaria

Inspección Secundaria


El pirmer migra en interrogarme fue mi madre:
...
¿Cómo se llama tu papá? Marcos Ramírez.
...
¿Cómo se llama tu mamá? Sara Pimienta.
...
¿Dónde vives? En National City.
...
¿A qué fuiste a Tijuana? A visitar a mi abuela.
...
Y así, practicando antes del cruce, mucho antes de saber leer y escribir,
aprendí a mentir mirándote a los ojos.


Por Omar Pimienta (Tijuana, 1978).Ha publicado dos libros de poesía: Primera persona: Ella (2004) y La libertad: ciudad de paso (2006). Este poema salió en la antología Divino Tesoro.