viernes, octubre 09, 2009

Victor Ibarra Calavera/un poema

Soy la piedra que lanzó un retrasado mental contra el muro Un homenaje a los padres fundadores anónimos violentos terroristas acróbatas del suicidio reventados por la vida Con los brazos desnudos bañados en sangre el rostro curtido por la tipografía de los periódicos la lengua rapada y los ojos luminosos mi cicatriz se extiende por todo el mundo y se concentra en las sombras y reconoce el sudor de los relámpagos cuando pierde el conocimiento Los planetas a mi alrededor no tienen significado lo único que les importa es el silencio están parados sobre mis costras Soy una costra que no trascenderá no tengo nombre ni credencial ni malgasto mi tiempo en el oficio Los muertos me acompañan y me golpean y tengo que doblar los ojos para no reconocer su sufrimiento en los restos apagados de la ciudad Lo único que me importa es el viento acariciando las raspaduras del sacrificio los tanques llenos de gasolina su olor incendiario la dimensión estética de los ensayos nucleares

    el humo de las flores que se extiende frente al telescopio

Los verdaderos poemas son piedras o no golpearían a la gente

Los poetas salvajes están bajo tierra junto a los monstruos

[Victor Ibarra Calavera (Ciudad de México, 1990, manchasmanchas.blogspot.com)

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4 comentarios:

Eliud C. Delgado dijo...

"el humo de las flores que se extiende frente al telescopio", este verso vale por todo el ejercicio de escritura.

Es una buena pedrada, aunque me suena muy Yaxkin por momentos.

Me gusta ver aquí, después de mucho tiempo, un poema de Víctor.

Victor Ibarra Calavera dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Victor Ibarra Calavera dijo...

El poema es autobiográfico: sin ánimos de retorizar: la verdadera poesía está firmada por la muerte.

Anónimo dijo...

Este poema me gusta. Saludos a los devras por traernos esto.

Gonzalo L. P.