miércoles, junio 03, 2009

Héctor Herrera/Tres poemas

El único lugar abierto

Vagaba en madrugadas,
todas ellas desveladas
sin encontrar lo que busco...
un amor entre dos piedras
y un barranco embravecido.

Y bajo el viento congelante de diciembre,
bajo el sol abrasador de primavera
vine a encontrarte...
eras el único lugar abierto
donde guarecer mis ansias,
donde descargar mis besos,
donde sujetar el alma.

El templo eres, la guarida de mi amor templado
que con sus brazos abiertos
una tarde en mi deseo
me dijo: "-Ven, cíñete a mí..."

El único lugar abierto,
el único campo fértil
que tu grandiosa humanidad
deshierba en sopor e hipoalergenia.
Donde la soledad descansa
de la tanta compañía que me hizo
y las palabras, que huecas,
se rompen en piedras de verdad y valentía.

De tantos lugares, de tantas puertas que golpeé,
en días hábiles o inhábiles
tú siempre eres el único lugar abierto.



La vuelta al mundo

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"... ¿Qué había traído de su viaje?. Nada, se dirá. Nada, enhorabuena,
A no ser una linda mujer, que, por inverosímil que parezca le hizo
el más feliz de todos los hombres.
Y en verdad, ¿No se daría por menos que eso la vuelta al mundo?."
JULIO VERNE / LA VUELTA AL MUNDO EN 80 DÍAS.

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Ni por el mundo andaría
solo sin tu amor, mujer de liviandad lozana.
Ni por el mundo andaría
Rondando paisajes estrafalarios,
Sollozando en la atmósfera como quimera sideral.

Sólo pensé que, simplemente,
La vuelta al mundo pudiera equivaler a un ramo de rosas
O un puñado de letras y palabras que en tu honor
He esparcido por el orbe como las cenizas de mi alma ida.
Ahora veo que solo te ha dado preocupación mi huída,
Pero, de cierto te digo, que ni por el mundo andaría
Si no fuera porque el tesoro en mi viaje eres tú.

Imaginé solamente que
La vuelta al mundo pudiera darnos una idea
De cuán distantes estemos, siempre, siempre dama mía,
Tendremos una ruta de regreso hacia el otro,
Como cuando te traje a mi tierra y echaste raíces
Y esperaste y volví, como cuando no me esperabas y llegué.

¡Oh, cuánto te amaba antes de conocerte!
¡Oh, cuánto te amo y no quiero perderte!

Ni la vuelta al mundo sería remanso
Si no fuera por tu amor, latente sin descanso.



Jardín prohibido

En tu jardín prohibido miré las rosas
E imaginé tu corazón latiendo a mil por hora...
Qué sería de mi encierro autócrata e insensible
Sin alguna cosa simple para admirar
Mientras la vida pasa y me siento solo
Podando corpúsculos de tu piel que cae muerta
Avergonzada de pertenecerte todavía;
Desbocado en el afán me di a tu fuerte
Intención de germinarme de flores y volverme
El árbol de tus buenas intenciones.

"-No, yo no pienso hacerlo..." pero caí a tu vera
Y en tu jardín prohibido me quedé absorto...
No pasa un día en que piense que ha sido un paso
Perdido en mi noción del error o el acierto,
Solo eché raíces que no se arrancarán jamás
Por más que crea que soy cedro de 400 años
Por más que creas que igual puedes arrancarme como cieno.
De todos modos, gracias a mí habrá más flora en tu vida,
Más fauna enferma de amor parásito que corroerá
A cada instante tu alma insegura y, por siempre, solitaria.


Héctor Herrera (Torreón, Coahuila; 1981). Poeta. Ha realizado lecturas públicas y privadas de poesía propia como de diversos autores en cafés y eventos. Ha hecho aparecer su poesía en exposiciones conjuntas con reconocidos fotógrafos y pintores emergentes de su ciudad en eventos culturales y universitarios, además de que ha sido publicada una poesía suya en el libro "Antología de un Encuentro" (Martha Elizabeth Tovar; Editorial Lulu), y el fragmento de otra en el periódico EXCELSIOR. Actualmente escribe obra nueva en su temporada de poesía 2009 y realiza preparativos para celebrar 15 años como escritor, además de reescribir obra anterior y compilar sus escritos para alguna probable publicación posterior.

8 comentarios:

Yaxkin Melchy dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
Yaxkin Melchy dijo...

Me gustó más el tercero de los poemas, el de jardín prohibido. siendo un poco más crítico creo que hay un lenguaje del erotismo en los poemas que no termina por revelarse del todo, creo que eso sucede porque su intensidad se ve ceñida con adjetivos repetitivos en nuestra cultura como "grandiosa humanidad" "sol abrasador de primavera"

por ejemplo éste
Sólo pensé que, simplemente,
"La vuelta al mundo pudiera equivaler a un ramo de rosas"

es un verso fuerte pero quizá exista el hecho cultural de que un ramo de rosas poco nos impacta.

Al final de cuentas creo que es la imaginación de muchos hombres la que ha creado "la realidad", pero esta realidad como una ficción solidficada también se va erosionando.
creo que la reescritura propia como de los poemas que nos gustan nos permite dialogar y re-imaginar esos versos.

cams: Diosa de la Luna dijo...

Me gustan los poemas...

Anónimo dijo...

Malos, malos, malísimos... muy por debajo de lo que acostumbras publicar por este blog Eduardo.

Héctor Herrera dijo...

Gracias por sus comentarios.

Para mi ha sido un honor.

Gracias Eduardo por la oportunidad y tus gentilezas a mi persona.

WADO dijo...

Muy clasicos. Mala onda.

mina dijo...

malos? mmm

hay que distinguir en la clase de lo clasico

y lo que nuestros ojos quieren ver

como palabras y rimas mas fuertes

o algo que en conjunto de verdad describe algo

estos poemas son buenos

quiza demasiado para que cualquier lector se interese en ellos ya que no todos pueden de verdad profundizar en ellos sin que les suenen "clasicos"

Anónimo dijo...

mmm no conocia este blogger
esos poemas no me parecen malos

sin embargo es claro que la influenzia es basica

quiza su autor pueda dejar volar mas su verdadero sentir sin reprimir su lenguaje ni lo que en verdad quiere transmitir

coincido en que no a todos le spuede gustar lo clasico porque es algo que seguira inovando aunque pase el tiempo, y eso es lo que muchos no pueden percivir queriendo que todo suene siferente a lo anterior aunque suene espantoso y no tan bien como lo que acabo de leer